Embarazo molar

Se presenta cuando un óvulo fecundado se desarrolla en un crecimiento anormal llamado mola. La prevalencia del embarazo molar en los Estados Unidos es de 1 de cada 1.500 embarazos.

En un principio los síntomas de embarazo son los normales, pero en determinado momento la mujer presentará sangrado o hemorragia profusa.

Causas

El embarazo molar se produce cuando hay determinadas anomalías en el óvulo fecundado al momento de la concepción. Puede pasar que el óvulo fecundado no forme un embrión (mola completa) o que se desarrolle de forma anormal y no pueda sobrevivir (mola parcial).

En un embarazo normal, el óvulo fecundado contiene 23 cromosomas paternos y 23 maternos, pero en los casos de embarazos molares no sucede así. En la mayoría de los embarazos molares completos, el óvulo fecundado contiene dos copias de cromosomas del padre y ninguno de la madre. En estos casos no hay embrión, ni saco amniótico, ni tejido placentario normal. En vez de ello, la placenta conforma una masa de quistes similar a un racimo de uvas.

El embrión comienza a desarrollarse, de manera que puede haber un feto o algo de tejido fetal o un saco amniótico. Pero aunque el feto esté presente, generalmente presenta tantas anomalías que no puede sobrevivir.

Síntomas

  • Sangrado o hemorragia profusa que puede iniciar entre la semana 6 y 12 de embarazo
  • Pérdidas de color café o rojo fuerte continuas o intermitentes abundantes o ligeras
  • Náuseas, vómitos
  • Dolor e hinchazón abdominal a causa del crecimiento más rápido de lo normal del útero
  • Síntomas de hipertiroidismo:
    • Inquietud y nerviosismo
    • Pérdida inexplicable de peso
    • Intolerancia al calor
    • Manos temblorosas
    • Deposiciones acuosas
    • Piel más caliente y húmeda de lo normal
  • Hay mujeres con embarazo molar que antes de la mitad del embarazo desarrollan preclampsia. Pero como en la actualidad las ecografías y el ultrasonido permite diagnosticar el embarazo molar en etapas tempranas, es poco probable que avance tanto como para que se desarrolle dicha complicación

Factores de riesgo

  • Tener menos de 20 años o más de 35 años
  • Haber tenido 2 o más abortos espontáneos
  • Haber tenido un embarazo molar

Tratamiento

En caso de embarazo molar el médico debe realizar una dilatación y legrado para extraer el tejido anormal. Estos procedimientos pueden realizarse con anestesia local o general.

Posteriormente el médico revisará semanalmente los niveles de hCG para controlar que estén disminuyendo, lo cual indica que no quedan restos de tejido molar. Cuando los niveles persistan en 0 por varias semanas consecutivas, los controles deberán prolongarse cada uno o dos meses durante el año siguiente.

Hay casos en los que las células anormales persisten luego de extraído el tejido. Esto ocurre en, aproximadamente, el 11% de los casos con molas parciales y entre el 18 y 29% de las mujeres con molas completas. Esta complicación se llama enfermedad trofoblástica gestacional persistente.

En caso que la mujer esté decidida a no quedan más embarazada, puede optar por una histerectomía en lugar de una dilatación y legrado, con lo cual se reduce el riesgo de que las células anormales regresen. A las mujeres mayores de 40 con mola completa generalmente se les ofrece esta alternativa, puesto que presentan un riesgo muy alto.

Pronóstico

Más del 80% de las molas son benignas y el tratamiento es generalmente exitoso. El seguimiento minucioso por parte del médico es fundamental. Tras el tratamiento deben utilizarse anticonceptivos al menos durante entre 6 y 12 meses para evitar el embarazo.

Hay casos en los que las molas pueden transformarse en invasivas, las que pueden llegar a crecer profundamente en la pared del útero que provoquen sangrados y otras complicaciones.

En pocos casos una mola se transforma en una forma cancerosa de enfermedad trofoblástica gestacional.

Puntaje: 
Sin votos aún