Acompañar a los hijos que comienzan la escuela es muy importante para generarles y transmitirles confianza.

Comienzo de escuela
Foto cortesía de rouletterebel

Comenzar una nueva actividad siempre implica para todos un gran desafío y produce ansiedad y nerviosismo, incluso en los adultos. Imagínese cuanto más afloran estas sensaciones en los más pequeños, quienes muchas veces desconocen totalmente (sobre todo al empezar por primera vez el jardín de infantes o la escuela) qué es lo que les espera, qué les depara este nuevo lugar, este nuevo ambiente, desconocido totalmente para ellos. Y dada su frondosa imaginación piensan cientos de cosas e imaginan situaciones que tal vez están muy alejadas de la realidad.

Los padres pueden ayudar mucho a sus hijos y hacerles el comienzo de clases más sencillo, facilitarles las cosas un poco, allanarles algo este nuevo camino que están por emprender con algunas consideraciones bastante sencillas pero no por ello menos útiles:

  • Hablar acerca del comienzo de clases: Contarle al niño los cambios que se aproximan, lo que conlleva empezar el año, hablarle de la escuela o jardín al que va a asistir si es que no lo conoce, describírselo, contarle historias del lugar. Referirse a éste como a un sitio divertido, acogedor, confortable, en el que va a conocer a muchos amigos y a jugar y divertirse muchísimo. Preguntarle cómo se siente al respecto, qué expectativas tiene. Recordarle que todos hemos pasado por experiencias similares y que al igual que él, muchos otros niños también estarán comenzando el año escolar
  • Ir preparándolo las semanas previas: Comenzar unas semanas antes del inicio de clases haciendo una especie de simulacro del mismo, en el que se establezcan y practiquen las rutinas que se deberán comenzar a realizar al iniciar las clases, puede ayudar a que la transición sea más llevadera y a que cuando llegue el momento el cambio no sea tan brusco. Dentro de estos preparativos pueden irse previendo los horarios para ir a la cama en la noche y para levantarse en la mañana, así se va acostumbrando
  • Hacerlo parte de los preparativos: Incentivarlo a participar en la elección de los materiales, los útiles, la mochila, la lunchera (si es que debe llevar vianda), la ropa, etc. hará que se sienta más comprometido con el comienzo de clases
  • Preparar todo muy bien la noche anterior al gran día: El primer día es importante no dejar nada librado al azar, por ello es fundamental dejar previsto y arreglado todo la noche anterior al comienzo de clases: La ropa al lado de la cama, los materiales y útiles prontos en la mochila y el almuerzo listo en la lunchera, de modo que a la mañana siguiente no haya que estar a las corridas
  • Levantarse con tiempo. Es muy importante no sumar al estrés y nerviosismo del primer día, el extra de tener que estar apresurándose por no haberse levantado con el suficiente tiempo para llegar temprano. Así que preverlo es fundamental, despertarse temprano y despertar al niño con el suficiente tiempo como para que se vista, desayune y se higienice tranquilamente antes de salir
  • A pesar de apoyarlo e intentar prepararlo para el nuevo año, pueden surgir inconvenientes o problemas de adaptación a la escuela o a la nueva rutina. Es importante como padres darles tiempo a los niños para que se acostumbren y adapten; siempre acompañándolos en todo lo que se pueda. Es imprescindible actuar con naturalidad, generarles y transmitirles confianza, y por sobre todas las cosas siempre estar dispuesto a escuchar lo que tienen para decir

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