El sol y la piel del bebe

La radiación solar tiene efectos catastróficos muchas veces en los adultos, pero en los niños su intensidad es aún más peligrosa, pues la piel de los bebés es sumamente delicada y resulta fácil el que se vea afectada inclusive por ropas sintéticas, cambios bruscos de temperatura, entre otras cosas. No se trata de ausencia total de sol lo que no es bueno, sino el absoluto control de la radiación que reciben los bebés de poco tiempo de nacidos.

La exposición de los bebes al sol no es del todo negativa, al menos no lo es si pensamos en que contribuye a la sintetización de la Vitamina D de mejor manera, favorece el crecimiento de los niños, entre otras cosas, sin embargo también es sabido que en exceso y con la radiación que hoy está presente por la debilitación de la capa de ozono, las consecuencias de una exposición descuidada pueden dejar marcas imborrables en muchas pieles, es así como se recomienda que se evite en los bebes:

  • Exposición al calor innecesaria para evitar sudoración extrema
  • Preocuparse de cuidar la piel del bebé en invierno de la sequedad excesiva
  • Quitar al bebé de la exposición directa a la luz solar

La radiación solar incluye radiación electromagnética de varias longitudes de onda dentro de las cuales está comprendida la luz visible, parte de la radiación infrarroja (calor) y parte de la radiación UV (esta es la dañina).

Comunmente se recomienda el cuidado de la piel en sobremanera en los más pequeños de la familia, ello pues se trata de uno de los órganos más necesarios para los seres humanos, la piel, la cual necesita de un cuidado importante para no verse afectada por la notable radiación que amenaza a muchas personas. Por todo lo anterior, es muy necesario tener mucho cuidado:

  • Hay que evita la pérdida de calor, evitar prendas sintéticas y preferir ropa de algodón o hilo
  • Cuidar la zona del cordón umbilical, pues se desprende luego de pasados los primeros días de vida
  • Los baños deben ser cortos durante los primeros días, además de utilizar un gel de avena o equivalente para cuidar la piel del bebé
  • No hay que alarmarse de las zonas descamadas, es normal durante el primer período del recién nacido
  • Hay que tener precaución con el largo de las uñas para evitar que se lastime la piel

La exposición directa del sol de niños demasiado pequeños, desde recién nacidos hasta los cuatro años, puede provocar efectos sumamente negativos para el indefenso bebé, razón por la cual se deben extremar las precauciones ante radiaciones solares excesivas. No obstante lo anterior, hay que entender que no se deben aplicar protectores solares o cremas fotoprotectoras en niños menores a los seis meses, pues simplemente hay que alejarlos de la exposición directa a la luz solar, razón por la que definitivamente una buena opción es dejar la playa durante el verano. Se considera como una exposición "adecuada" de los bebés a la luz solar bajo las siguientes condiciones:

  • Exposiciones breves, sin horas frente a la luz solar y aumentando de forma progresiva las mimas de acuerdo vaya creciendo el bebé
  • Evitar los horarios en que el sol se considera peligroso, entre 10:00 y 16:00 (cuando la sombra es más pequeña que uno)
  • En caso de utilizar protectores en niños mayores de seis meses, debe ser protector mayor o igual a 70 de FPS con un etiquetado que diga "para niños" o "infantil" o, si el bebé tiene la piel muy blanca, un bloqueador completo es lo más indicado
  • El protector solar se debe aplicar a lo menos 30 minutos antes de la exposición a la luz solar y se debe re-aplicar cada 2 horas aproximadamente

Como consejo es recomendable organizar bien los días de camping o salidas a balnearios, pues se tienen que respetar ciertas condiciones mínimas sobre las cuales la piel de los bebés se mantendrá intacta a la exposición solar, por lo que se recomienda seguir las siguientes guías:

  1. No exponer directamente a los menores de 4 años al sol en espacios abiertos sin resguardo
  2. Deben buscarse lugares sombríos y frescos para proteger a los más pequeños de los rayos solares
  3. Habrá que darles constantemente debe ver a nuestros hijos para evitar cualquier tipo de deshidratación producto del calor
  4. Evitar tomar sol o exponer a los hijos al sol en horarios en que éste se encuentra en todo su esplendor
  5. Utilizar lentes de sol certificados (nunca compre un anteojo para sol si no es en óptica) para proteger sus ojos de las radiaciones solares y evitar cualquier tipo de problemática en este apartado
  6. Preferentemente se deberá aplicar algún protector solar que será elaboró conforme la edad de nuestro hijo para así protegerlo de buena forma de la radiación solar a la que se encontraría expuesto de una u otra manera
  7. Administrar permanentemente líquidos a los menores expuestos al sol
  8. Obligar a los niños a usar gorro con visera
  9. Aplicar cremas humenctantes y reconstituyentes al final
  10. Tener cuidado cuando se está en el agua porque es menos notorio la exposición y es donde se dan las mayores quemaduras, en especial en la espalda
  11. Actualmente, los balnearios ofrecen información fidedigna del grado de exposición UV de cada día, hay que conocer y respetar esta información

Ningún cuidado es extremo en lo que respecta al sol y al bebé, nada peor que terminar las vacaciones en una policlínica, y esto, sin mencionar la posibilidad de insolación que es más factible de darse en bebés.

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