Esos piecitos gorditos tan amorosos de los bebés, no poseen arco plantar, son lo que se denomina pie plano

Los pies planos

Los pies son de esas partes el cuerpo humano olvidadas, rezagadas, en comparación con otras más visibles y que por ende parecen más importantes. Sin embargo, sus funciones son básicas y fundamentales (aguantar el peso del cuerpo e impulsarlo al caminar) y sólo se percibe su relevancia cuando algo no anda bien. Los padres siempre suelen estar muy atentos al desarrollo de sus hijos, los observan cuidadosamente y ante la presencia del más mínimo detalle consultan al pediatra de inmediato. El pie plano figura entre las consultas pediátricas más frecuentes.

El pie plano se caracteriza por la ausencia del arco interno del pie o por tenerlo muy poco marcado. El pie plano puede ser flexible o rígido.

Pie plano flexible: los movimientos del pie son normales. El arco se hace visible cuando el niño está sentado y se desdibuja al apoyar el pie en el suelo.

Pie plano rígido: tiene muy poco movimiento y nunca se dibuja el arco, siempre se ve plano.

Los niños que tiene pie plano apoyan en el suelo toda la planta al caminar y lo único que deberían apoyar es la punta, el talón y el borde externo del pie.

Al momento de nacer, todos los bebés tienen pie plano. Al no utilizar los músculos de sus pies para caminar, los ligamentos no están fortalecidos, una capa de grasa cubre la zona del arco, que aún no se ha formado. Al comenzar a caminar, estos músculos y ligamentos se desarrollan, se fortalecen, la capa de grasa desaparece y de a poco se va formando el arco. Después de un buen tiempo de caminata, entre los 2 y los 5 años de edad, el arco plantar interno comienza a hacerse visible desapareciendo el pie plano.

Antiguamente se sostenía que los niños que tenían pie plano, presentarían dificultades para caminar en el futuro y se les mandaba a usar plantillas y zapatos ortopédicos, que contribuyeran a que el arco se formara. Pero luego de varias investigaciones y observaciones, se concluyó que esto no daba ningún resultado. Y como casi todos los niños desarrollan el arco plantar cuando crecen, en tanto el pie se encuentra flexible y el niño no manifieste dolor, no es necesario ningún tratamiento. En cambio cuando se aqueja de dolor en los pies, tobillos o pantorrillas, calambres u otras molestias, puede ser señal de pie plano. En ese caso, es importante consultar al pediatra quien hará la derivación correspondiente al médico especialista.

Tratamiento para el pie plano

En la mayoría de los casos el pie plano de los niños se corrige con simples ejercicios que ayuden a fortalecer los músculos de la planta de los pies. Entre ellos: caminar descalzo, en puntas de pie y con los talones, realizar círculos con la punta de los pies, agarrar cosas con los dedos de los pies. Sin embargo, cuando hay dolor hay que recurrir al uso de plantillas y zapatos ortopédicos especiales que ayuden a aliviarlo. Y en los casos extremos en que además de dolor el pie plano dificulta el caminar del niño, es preciso recurrir a un tratamiento quirúrgico.

Hasta los 15 años, el cuerpo del niño se sigue desarrollando. Por ello, es la edad máxima para corregir el pie plano.

Cómo beneficiar al desarrollo del arco plantar en los pies del bebé:

  • No exigirle caminar antes de que esté listo (si sus músculos no están preparados puede resultar muy perjudicial)
  • Permitirle caminar descalzo (las superficies irregulares como la arena ayudan mucho a fortalecer los talones)
  • Estimularlo a pararse de puntitas de pie. Para ello colocar un objeto atractivo a una altura a la que tenga que ponerse de puntitas para alcanzarlo, es una buena forma
  • Incitarlo a caminar en puntas de pie. Una manera de hacerlo, es caminar de esa forma delante de él para que lo imite
  • Animarlo a realizar saltos con los dos pies juntos y alternando uno a la vez (esto fortifica los músculos y los ligamentos del pie)

Cuidar el exceso de peso. En un niño con sobrepeso todo el exceso es soportado por sus pies y esto es muy dañino para ellos.

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