sopa
Foto cortesía de Tanya (flickr.com)

En el mundo moderno determinados parámetros estéticos se han vuelto una obsesión, ser delgado parece casi necesario para triunfar en la vida.

Tener un peso saludable no es solamente una cuestión estética, sino una cuestión de salud. Debemos cuidar, sobre todo a nuestros adolescentes, de la obsesión por la delgadez que muchas veces lleva a enfermedades como la bulimia y la anorexia, pero también es necesario que nos cuidemos y alimentemos de forma sana.

Muchas dietas se han desarrollado en los últimos años, hoy veremos la dieta de la sopa, que se utiliza para perder peso, pero también con fines médicos para “limpiar” rápidamente organismos que han acumulado toxinas.

De todas formas, siempre es conveniente consultar al médico antes de comenzar una dieta, ya que cada organismo tiene necesidades y reacciones diferentes.

Respecto a la dieta de la sopa, no se recomienda su aplicación en pacientes con insuficiencias de tipo renal, que padezcan diabetes, niños o mujeres embarazadas.

La dieta de la Sopa

La dieta de la sopa fue diseñada por médicos estadounideneses expertos en cardiología, comenzó a utilizarse en el Hospital Secret Memorial en determinados pacientes cardíacos que necesitaban ser sometidos a cirugía rápidamente y tenían un sobrepeso que hacia ese procedimiento más peligroso; a través de este plan de alimentación los pacientes lograron perder peso en un tiempo corto.

Para que la dieta sea efectiva, no se trata solamente de comer sopa sino que es necesario suprimir el consumo de alimentos y bebidas que no son saludables para el organismo, como por ejemplo, el alcohol, las bebidas gasificadas, los dulces, las harinas y todos los alimentos que las contengan o deriven de ellas.

La dieta se realiza durante 7 días y el paciente debe ingerir sólo las comidas indicadas en el plan de alimentación y beber mucha agua para evitar la deshidratación. Esta dieta no debe extenderse más allá de los 7 días, ya que los alimentos son muy pocos y no aportan las vitaminas, minerales, y oligoelementos, que el cuerpo necesita para estar saludable
Cabe señalar que algunos de los kilos que se pierden son nada más que agua, y eso puede llevar a que se recupere el peso con facilidad.

Es bueno, en la medida de lo posible, realizar algún ejercicio y aplicar alguna crema que ayude a hidratar los tejidos, ya que al perder peso tan rápidamente es muy probable que aparezca flaccidez en los músculos y la piel.

La sopa se emplea, básicamente, como un apoyo que sirve para saciar el apetito en los momentos de ansiedad.

Ejemplo de Dieta de la Sopa

  • Día 1: Comer sólo sopa, frutas frescas, evitando la banana. La ingesta de líquidos debe ser de agua, jugos de fruta naturales y café
  • Día 2: Ingerir verduras frescas cocidas al vapor durante el día, complementando con la sopa. A la noche se puede ingerir una papa cocida en el horno
  • Día 3: Está permitido ingerir frutas, verduras y la sopa. Una vez más la aclaración de no comer bananas y en este día tampoco papas. Si la dieta esta funcionando de forma correcta, a este tercer día, el paciente, según sus características personales, debería haber bajado entre 1,5 y 3 kilos
  • Día 4: Se ingerirá solamente sopa y toda la leche descremada que el paciente desee. Y aparece un cambio importante, será necesario comer un mínimo 3 bananas
  • Día 5: Llegado este día se podrá sumar al grupo de alimentos ya mencionados la carne, de vaca o pescado, unos 125 a 250 gramos, acompañados de 6 tomates frescos sin piel. Se deberá tomar mucho agua y la sopa por lo menos una vez en el día
  • Día 6: Se podrá ingerir toda la verdura que se desee, además de 2 o tres fetas de carne y por lo menos una vez al día la sopa
  • Día 7: Es el último día y se deberá ingerir la sopa por lo menos una vez, jugos de fruta y como alimentos sólidos arroz integral y todas las verduras que se desee
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