Las intervenciones quirúrgicas para solucionar la gordura de los dedos de los pies están cobrando muchas adeptas en EEUU y Europa

Toe-besity

La gordura es desde hace ya mucho tiempo una obsesión de la mujer. El tener panza, piernas o brazos gordos. Pero esta locura ha llegado ahora a un límite impensado: La obsesión por tener gordos los dedos de los pies. Cada vez son más las mujeres que recurren al cirujano plástico en busca de una solución para la gordura de los dedos de sus pies. Esta obsesión recibe el nombre de toe-besity y durante 2013 en los Estados Unidos se hicieron 1.000 liposucciones con este fin. Tendencia que se ha extendido también a Europa.

La obsesión el tamaño de los pies se remonta a los antiguos chinos

La preocupación por los pies y su tamaño no es nueva. Ya en los siglos 10 y 20 los chinos acostumbraban vendar los pies de las niñas desde que tenían 6 años de edad, para evitar que sus pies crecieran. Los pies de las geishas eran vendados con tiras de seda o algodón que se iban ajustando diariamente para que no midieran más de 10 o 15 cm.

A favor y en contra de la cirugía para mejorar el aspecto de los pies

El podólogo de moda en Manhattan Oliver Zong fue quien bautizó con este nombre al hecho de tener gordos los dedos de los pies y ya cuenta con 10 años de experiencia en cirugías para mejorar el aspecto estético de los pies.

Sin embargo, del lado de la Asociación Médica Americana de Podólogos, las intervenciones quirúrgicas en los pies deberían realizarse solamente por causas médicas.

Los procedimientos quirúrgicos en tobillos y pies son generalmente para aliviar el dolor, restablecer la función y reconstruir deformidades. Pueden tener el beneficio adicional de mejorar la apariencia

Por su parte el doctor arremete contra los dichos de la Asociación Médica Americana de Podólogos diciendo:

Es como cualquier otro tipo de cirugía cosmética. Hay personas acomplejadas con su aspecto que luego ganan autoestima y se sienten más confiadas. Hay gente que nunca ha mostrado los pies a su pareja

El doctor estadounidense Michael Fiorillo está en contra de este tipo de intervenciones y sostiene que están en el límite de la falta de ética. Afirma además que son riesgosas y pueden causar daños definitivos en los pies.

La podóloga y vocera de la Asociación Médica Americana de Podiatría Hillary Brenner, considera poco ética la cirugía de corrección de pies cuando no es con fines médicos. Ella explica acerca de los riesgos de la intervención:

No es como una cirugía estética: hay cambios drásticos en la estructura del pie

La obsesión por la belleza y la moda pueden llegar a extremos que en ocasiones pueden llegar a poner en riesgo la salud. En el Reino Unido por ejemplo, se realiza una operación llamada Loub Jobs (en alusión a Christian Louboutin), con el fin de que las mujeres puedan soportar los tacones de 18 centímetros. Esta intervención consiste en infiltrar material de relleno en los dedos gordos de los pies, los talones y los metatarsos, para lograr una superficie más acolchonada que pueda soportar la posición exigida por los tacones.

Este tipo de intervenciones quirúrgicas de los pies con fines estéticos, tanto la que busca corregir la gordura de los dedos de los pies o la Loub Jobs tienen un costo promedio de unos 2.500 dólares

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