Todo un desafío y una experiencia tanto para los niños como para sus padres

Primer día de guardería
Foto cortesía de Zeberio

El primer día de guardería suele ser uno de los más difíciles tanto para los niños como para los padres y tal vez el más recordado por estos últimos debido a lo mal que la pasan, al ver que sus pequeños indefensos y tan vulnerables niños, sufren al ser dejados en un lugar desconocido para ellos. En muchos casos, suele ser la primera separación entre el bebé y su mamá, lo que implica un sinfín de cosas para ambos. Si bien ningún niño ha quedado traumado, ni marcado de por vida por una mala experiencia en su primer día de guardería, es sabido que para todos, también para los adultos, el primer día de algo nuevo siempre genera muchos nervios, miedos, dudas, incertidumbre, es de imaginar cuanto más ocurre en la cabecita de un pequeño, que aún no posee experiencias previas que le generen garantías y que no tiene pensamiento abstracto, dado que para él es todo concreto: ¿Qué tal si lo dejan ahí y no vuelven más a buscarlo? Si bien es un proceso que hay que atravesar y con el correr de los días las cosas van a andar bien, algunas sugerencias que facilitan este período pueden ser de gran ayuda.

Los días previos al “gran día”

En primer lugar, algo sumamente importante en este proceso es la convicción de los padres acerca de la decisión de mandar a su hijo a la guardería y la seguridad y confianza que tengan en la guardería escogida. De este modo transmitirán tranquilidad, serenidad y entusiasmo a su bebé lo que contribuirá a la adaptación, de lo contrario pasarán sus dudas y miedos al niño, haciendo que todo sea mucho más difícil.

  • Comenzar a hablarle al niño acerca de la guardería, de todo lo que hay allí, de los juegos, amigos, maestras, etc.
  • Si el niño disfruta de ir al parque, llevarlo y hablarle acerca de lo similar entre éste y la guardería, los juegos, los niños, lo divertido de jugar con otros, etc. para que paulatinamente se vaya acostumbrando a jugar y a no preocuparse por nada más que eso
  • Si esta es la primera vez que el niño va a separarse de su mamá, comenzar a hacer el ejercicio de separarse previamente, dejándolo en lo de algún familiar por un rato y progresivamente ir aumentando el tiempo ya que el temor al abandono es uno de los mayores miedos del niño
  • Llevarlo en los días previos para que vaya conociendo el lugar, vea como es, de que se trata, y se vaya familiarizando con el lugar
  • Si va a ir muy temprano en la mañana, comenzar a levantarlo unos cuantos días antes en el horario en que tendrá que hacerlo al comenzar para que se vaya acostumbrando de a poco

El primer día

En general todos los centros preescolares realizan una adaptación a la guardería gradual, es decir hacen ir al niño junto a uno de sus padres, a su cuidador, abuelo/a o adulto a cargo, y hacen que se quede por allí cerca mientras intentan que el niño se introduzca lentamente en la dinámica del grupo. El primer día el niño se queda un ratito y a medida que pasan los días según como vaya siendo la adaptación se va progresivamente aumentando el tiempo hasta llegar al horario completo, siempre con la persona referente cerca, cosa de poder llegar de inmediato si el niño entra en una crisis de llanto interminable.

  • El momento de la llegada debe actuarse con naturalidad. La despedida debe ser agradable, alentadora (decirle al niño que lo va a pasar muy bien), es necesario explicarle que mamá o papá volverán a buscarlo, no prolongarse en besos, abrazos que puedan derivar en llantos y jamás irse sin despedirse del niño, aprovechando alguna distracción del mismo, ya que eso puede ser vivido por éste como un abandono
  • Es bueno que si el niño tiene algún muñeco u objeto preferido, pueda llevarlo a la guardería para sentirse más seguro, así como el chupete o la mamadera si los usa
  • Es importante que los preparativos previos a la ida a la guardería se realicen con tiempo y tranquilidad. Si el niño va de mañana, levantarlo con tiempo para que desayune tranquilo sin apuros al igual que si va luego del almuerzo. Ya que los apurones y corridas harán que el clima sea de mayor ansiedad y nerviosismo, lo que no contribuirá en nada en la adaptación
  • Al ir a buscarlo, recibirlo con un gran abrazo, beso y sonrisa haciéndolo sentir que dio un paso muy importante y que fue muy valiente
  • Es fundamental tener una buena comunicación permanente con la maestra para estar muy al tanto y también tenerla a ella enterada de todo lo referente al niño, ya que pequeños detalles, por más insignificantes que parezcan, al tratarse de ellos, pueden ser de gran importancia

Si bien este es un momento muy difícil y angustiante tanto para el niño y como para los padres, es un primer paso importantísimo en la adaptación del niño a la institucionalidad. Si este proceso se da con felicidad y alegría, todo será mucho más llevadero y sano para el niño.

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