Transpiración, descoordinación, flatulencias…

En el gimnasio

Para muchas mujeres ir al gimnasio ya es de por sí una tarea difícil y si a ello se le suman factores no muy agradables que frecuentemente suelen suceder en él, el resultado posiblemente sea el alejamiento definitivo.

1

Demasiada transpiración

La transpiración en el gimnasio es algo frecuente, ya que cuando las personas se mueven transpiran inevitablemente. Pero hay casos de personas que transpiran en exceso e incluso algunos que al hacerlo huelen mal. Esto lleva muchas veces a tratar de evitar a estas personas e incluso evadir el uso de las máquinas u objetos que éstos han utilizado recientemente y contaminado desagradable transpiración.

2

Compañeros charlatans

El gimnasio es un lugar ideal para la socialización, la conversación, hacer amigos e incluso conseguir pareja. Sin embargo, están también en él aquellos hombres que van única y exclusivamente a intentar conquistar mujeres y en su afán no hacen más que charlar permanentemente con todas ellas sin siquiera levantar ni una pesa. En general son molestos, empalagosos y difíciles de sortear.

3

La descoordinación

Siempre que se comienza en una clase de gimnasia puede resultar algo difícil seguir los pasos del instructor de forma coordinada. Pero hay casos en los que ni aún incluso después de muchos tiempo, la descoordinación de los brazos y piernas es una constante. Mientras todos van para un lado tú vas para otro. Para que no suceda la clave es la constancia y la concentración.

4

Ser el nuevo

Cuando se va por primera vez a un gimnasio y a una clase, se es durante algún tiempo el nuevo. Pero depende de cada uno que esto sea sólo por poco tiempo. Con simpatía y dejando a un lado la timidez, rápidamente te puedes integrar al grupo y ser uno más.

5

Rotura de alguna prenda

Los movimientos bruscos y estiramientos que se realizan en el gimnasio, pueden llevar a la rotura de alguna prenda que deje en evidencia algo que se quiere esconder. Si esa rotura fácilmente puede ser camuflada no pasa nada y se podrá seguir como si tal cosa. Sin embargo, cuando es muy evidente lo mejor es disimuladamente abandonar la clase antes de que todo el resto lo perciba.

6

Compartir la botella de agua

Luego de un tiempo de ir al gimnasio, a la misma clase y con la misma gente se adquiere confianza y ésta puede llevar a que algún compañero o compañera solicite compartir la botella de agua. Pero por más conocimiento que haya el compartir los fluidos y la transpiración a través de la botella no resulta muy agradable. Así que por más sedienta que estés si has olvidado tu botella lo mejor es quedarte con sed o ir a comprar una botella de agua. Y si es alguien más que pide compartir agua de tu botella, disimuladamente sin que la persona lo note, después de que beba tu no lo hagas y al llegar a casa arrójala a la basura.

7

Las flatulencias

El ejercicio y en especial algunos movimientos corporales, favorecen las flatulencias. Al hacer fuerza o relajarse y perder el control sobre el cuerpo, pueden escaparse estos molestos gases que pueden dejarte en evidencia. Para que no suceda lo mejor es controlar lo que se come antes de hacer ejercicio y evitar aquellos alimentos que favorecen las flatulencias.

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