Mantener la cocina limpia y ordenada puede resultar realmente muy difícil para una mujer atareada que además tiene que ocuparse de su trabajo, su familia y demás obligaciones. Pero es fundamental que el espacio donde se cocina y manipulan los alimentos esté siempre limpia muy ordenada. Para ello, basta con seguir esta serie de consejos.

1

Reponer cada producto que se usa de la cocina

Es una regla muy práctica y consiste en que cada vez que se usa algún producto, leche, huevos, azúcar, harina, etc. de la alacena o el refrigerador se anota en una lista recordatoria para reponerlo una vez que se vaya de compras. De esta forma, nunca faltará ese producto durante la elaboración de algún platillo. Y de la misma forma, al traer a la casa alimentos o productos frescos, buscar alguna receta para usar los más viejos y así aprovecharlos antes que se pongan feos. Esto también es aplicable a los productos de limpieza e higiene.

2

Siempre tener cerca las toallas de papel de cocina

Es muy práctico y útil tener siempre al alcance de la mano las toallas de papel mientras se cocina. Así, cuando hay se produce algún accidente, se derrama algo, de inmediato se limpia, si es posible con la ayuda de algún desinfectante y listo. ¡Aquí no ha pasado nada! Previniendo que las superficies queden pegoteadas y luego sean más difíciles de limpiar

3

Desinfectar con frecuencia la mesada de la cocina

La mesada debería utilizarse únicamente para la preparación y manipulación de alimentos, Sin embargo, lo cierto es que sobre ella se apoyan todo tipo de cosas, comenzando por las bolsas del supermercado, que antes estuvieron en el piso, en el maletero del automóvil, etc., hasta dinero y otras cosas que contienen bacterias. Además el apoyar carne cruda, también es una fuente de contaminación. Por ello, lo ideal es desinfectarla diariamente y de no ser posible esto, sí hacerlo algunas veces a la semana.

4

Tener siempre paños de cocina limpios cerca

No todo en la cocina puede solucionarse con toallas de papel. Para algunas cosas es necesario tener al alcance de la mano paños de cocina para secar platos, las manos y demás.

5

Mantener libre el lavavajillas

Para que los platos no se laven dos veces, que los platos sucios no se confundan con los limpios o que los cubiertos y utensilios sucios se amontonen todos fuera del lavavajillas, es fundamental tener el hábito de mantenerlo siempre libre. Es decir vaciarlo cada vez que termine el ciclo de lavado. De esta forma siempre que se necesite, estará libre para usarse.

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