Menopausia prematura o precoz

La menopausia ocurre, generalmente, entre los 45 y 55 años de la mujer. Cuando ésta llega antes de los 40 se habla de menopausia precoz. Los ovarios comienzan a fallar, a dejar de funcionar correctamente y se retira la menstruación. No es lo mismo que falla ovárica prematura, ya que en ésta última, hay mujeres que continúan teniendo menstruaciones intermitentes.

Si bien el primer síntoma de la menopausia prematura son las reglas irregulares, período que puede prolongarse durante unos cuantos meses, llega un momento en el que los ovarios dejan de producir estrógenos y la menstruación se retira definitivamente.

Causas

Esta condición afecta, aproximadamente, al 1% de las mujeres. Puede ser natural o consecuencia de un tratamiento de quimioterapia, radiación o intervención quirúrgica.

Otras causas que generan la menopausia precoz son:

  • Factores genéticos (es común que las mujeres cuyas madres han presentado menopausia prematura, también la padezcan).
  • Enfermedades infecciosas como la varicela o el paludismo.
  • Alteraciones cromosómicas.
  • Algunas enfermedades auto inmunitarias como la artritis reumatoide.
  • Causas de origen tóxico como el consumo de alcohol, tabaco (se cree que el alcohol y tabaco adelantan la menopausia, aproximadamente 2 o 3 años) y exposición a pesticidas.
  • Obesidad.

Síntomas

La mujer que padece de climaterio prematuro atraviesa por un período de transición entre su etapa reproductiva y no reproductiva con muchísimos cambios físicos y emocionales.

  • Sofocos.
  • Sudor en la noche.
  • Palpitaciones.
  • Sequedad de la piel y sequedad vaginal.
  • Problemas urinarios.
  • Descenso del libido y deseo sexual.
  • Osteoporosis.
  • Insomnio.
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
  • Problemas urinarios.
  • Problemas cardiovasculares.
  • Cambios repentinos de humor e irritabilidad.
  • Depresión.
  • Problemas de concentración.

Tratamiento

La menopausia prematura trae alteraciones a nivel físico y emocional. Cuando la mujer deja de menstruar, y en consecuencia termina su vida reproductiva, las posibilidades de maternidad desaparecen. Si esto ocurre a edades tempranas puede ser un gran problema psicológico para la mujer. Pero además están las consecuencias en lo que a la salud se refiere. Los estrógenos protegen de distintas enfermedades y su ausencia incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares (especialmente las fumadoras) y osteoporosis.

El tratamiento de la menopausia precoz consiste en una terapia hormonal de reposición de estrógenos y progesterona para prevenir la osteoporosis. También se recomienda vitamina D y calcio para prevenir el desgaste óseo.

Sin embargo, el tratamiento hormonal no va a hacer que los ovarios recuperen sus funciones normales y que en consecuencia la mujer pueda lograr un embarazo. El tratamiento de infertilidad, suele ser bastante complejo e incluir medicación para la fertilidad, hormonas y estrógenos. En general, la mejor opción para lograr la maternidad en estos casos, es la fecundación in vitro recurriendo a la donación de óvulos.

El apoyo psicológico es muy importante para tratar los conflictos emocionales que acarrea la menopausia precoz. Una mujer en edad reproductiva puede entrar en shock, al tener que afrontar repentinamente un diagnóstico de menopausia prematura y la posibilidad de no poder ser madre.

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