Las visitas al recién nacido

Luego del parto y del nacimiento del bebé, familiares y amigos ansiosos por conocer al nuevo integrante de la familia, se acercan hasta la maternidad para ver al bebé y saludar a los flamantes padres. Si bien la intención de todos es la mejor, las visitas en las primeras horas no siempre son tan bienvenidas y es importante tener en cuenta algunas cosas.

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A las personas con las que hay confianza decirles con franqueza que no vayan al hospital o cuál es el mejor momento para hacerlo

Obviamente que todos quieren conocer al bebé y en estos casos poco piensan en las necesidades de la madre que quedó agotada tras el parto y del bebé recién nacido y la intimidad que necesita para conocer a su madre y establecer el vínculo. Los familiares y amigos quieren ir al sanatorio y reparan en sus tiempos y necesidades y no en las de la mamá y su bebé. Por ello, en los casos en que hay mucha confianza, es preferible decirles a las personas que no vayan al hospital y esperen a que la mamá y el bebé estén en casa o en todo caso que vayan pero a una hora en que no se concentren tantas visitas.

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Procurar que las visitas sean breves

Muchas personas van a la maternidad y se pasan la tarde dentro de la habitación. Esto no es lo correcto y el papá, la familia de la mamá o mismo las enfermeras, son las encargadas de decir a las visitas que sean breves. Hay que tener en cuenta que el bebé debe ser amamantado y cambiado muchas veces y que la mamá no está como para entusiasmarse en largas conversaciones con las visitas que llegan a verla. Lo ideal es que las visitas no se prolonguen por más de 30 minutos.

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Después de las 7 de la tarde evitar las visitas

Después de cierta hora los bebés deben comenzar una determinada rutina de baño, lactancia y preparación para dormir y las visitar interfieren y molestan.

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Procurar que las visitas no toquen al bebé o intenten cargarlo si no se han lavado las manos previamente

Hay quienes no reparan en estas cosas tan importantes y los padres no deben permitir que aunque se trate de amigos o familiares toquen al bebé si no han tomado previamente las medidas de higiene necesarias.

5

Procurar que no coincidan muchas personas dentro de la habitación al mismo tiempo

No es bueno ni para la mamá ni para el bebé que se aglomeren varias personas juntas al mismo tiempo en la habitación. Ya que esto agota a la mamá que debe contar una y otra vez a todos cómo fue el parto, lo previo, etc., y al mismo tiempo atender a su bebé que la demanda 100%.

6

Evitar que las personas con gripe, resfrío, tos o cualquier otra patología contagiosa no entren a la habitación

Aunque puede resultar violento, es importante tener muy claro que con esto lo que se busca es preservar la salud del bebé recién nacido cuyas defensas aún son muy débiles.

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Exigir respeto por la intimidad de la lactancia

Si bien la lactancia es algo natural, en los primeros tiempos la mamá y el bebé necesitan tiempo e intimidad para encontrarse y entenderse y hay que respetar este espacio, así como que quizás a la madre no le gusta mostrar sus senos a todas las visitas que llegan a conocer al bebé.

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