El amor es adictivo

Las últimas investigaciones científicas sobre las adicciones, señalan que éstas son independientes de los estímulos que las produzcan. Es decir que sin importar de que droga se trate, el proceso cerebral que provoca la dependencia es siempre el mismo.

Si bien hay drogas que son más adictivas, también hay personas más propensas a las adicciones y otras que no se vuelven adictas por más que utilicen drogas altamente adictivas. El amor según algunas investigaciones recientes, funcionaría para quienes se enamoran como una droga muy adictiva que produce en el cerebro reacciones muy similares a las de drogas como la cocaína, por ejemplo.

Las investigaciones de Helen Fisher sobre el amor romántico como una adicción

Según la destacada investigadora estadounidense Helen Fisher, antropóloga de Rutgers University, el amor romántico es sumamente adictivo. Fisher ha abordado la temática del amor desde una perspectiva antropológica, científica y sociológica y luego de años de investigación afirma que la reacción bioquímica que el amor produce en el cerebro de las personas, es semejante a la que causan algunas drogas como la cocaína.

Sostiene que el amor romántico es de las sustancias más adictivas y posee las mismas características que una adicción: Obsesión, deseo, anhelo, distorsión de la realidad y voluntad de arriesgarse (correr grandes riesgos) por el ser amado.

Para comprobar su teoría, Fisher realizó un estudio para el que reclutó a un grupo de estudiantes (hombre y mujeres heterosexuales) que acababan de terminar una relación amorosa y aún estaban enamorados. Al mostrarles imágenes de sus ex parejas, se iluminaron las zonas del cerebro asociadas a las adicciones a la nicotina, la angustia, el apego y el dolor físico.

Recurriendo a mecanismos como las resonancias magnéticas y tomografías, Fisher y su equipo han logrado observar cuáles son las áreas del cerebro que reaccionan ante el amor romántico. Hallaron que son las zonas afectadas por la dopamina, en las que se ubican las emociones en las mujeres y en donde se visualiza la belleza en los hombres, las que reaccionan más. También hallaron que se inhibe la zona del cerebro llamada córtex frontal, en que se ubica la razón y la crítica, lo que explicaría un poco aquella frase tan famosa que dice: “El amor es ciego” y las tonterías que muchas veces la gente hace por amor. En el cerebro del enamorado se activa a su vez, la zona en la que se evalúan los riesgos (las pérdidas y las ganancias) y la que se relaciona con el apego con el ser amado.

Reacciones orgánicas producidas por el amor

El amor es causante de cambios visibles en el organismo, aumenta los latidos cardíacos, produce una descarga de feniletilamina (una sustancia que produce la pasión y es de la familia de las anfetaminas) y dopamina (neurotransmisor asociado con el placer).

Además durante el período de ovulación las mujeres emiten unas hormonas denominadas feromonas al igual que las hembras animales y según un estudio publicado por la revista “Evolución and Human Behavior”, las mujeres que se dedican a bailar como strippers en discotecas, reciben el doble del dinero de los clientes hombres mientras ovulan, lo que insinúa que éstos al igual que los machos del reino animal, responden a los estímulos olfativos sexuales. En esta misma línea hay evidencia que indica que los hombres se ponen más celosos de sus mujeres y activos sexualmente, cuando ellas están ovulando que el resto del tiempo. Estos datos ratificarían lo que sostiene Fisher cuando plantea que de acuerdo a sus investigaciones, el amor romántico impulsa a los seres a la procreación, ese es su cometido primordial.

El amor es un gran motor

El amor provoca en el organismo reacciones químicas similares a las de las drogas y el desamor, síndrome de abstinencia. Esto explicaría las locuras e irracionalidades que las personas cometen en nombre del amor y que habitualmente se catalogan, por ejemplo, de crímenes pasionales. Es algo mucho más profundo y complejo, para nada trivial, el amor mueve a las personas, actúa en las estructuras mentales, es el gran motor de las sociedades, lleva a las personas enfocarse en el ser amado elegido para la procreación mientras dura el amor y al abismo cuando uno de los miembros de la pareja es rechazado por el otro.

El amor es una adicción fantástica cuando todo va bien, y fatal, destructora, cuando no funciona.

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