Relaciones conflictivas

Relaciones destructivas

Algunas personas parecen no poder librarse de este tipo de relaciones. Comencemos por aclarar de qué hablamos cuando nos referimos a una relación destructiva.
Lo que define una relación destructiva, inconveniente, o dependiente, es la agresión, que no necesariamente tiene que ser física, la violencia emocional, verbal, llevan a la persona a un deterioro psicofísico tan importante como el que provoca la violencia física.
Aquel que está en posición de agresión o dependencia, termina por convencerse de que es inferior a su pareja y de que merece el trato que recibe.
Ya sea mediante, empujones, forcejeos, gritos, insultos, infidelidad, burla, control económico o una brutal paliza, el controlador convence a su víctima de que no puede ser o existir sin él.

¿Por qué se toleran determinadas cosas?

Una gran cantidad de factores explican el hecho de que una persona tolere el maltrato.
Muchas veces es una cuestión cultural, esta razón se presenta mayormente entre las mujeres, quienes por educación se acostumbran a ver como sus padres han dominado a sus madres y a ellas mismas en su rol de hijas, reconocen que el hombre es el jefe del hogar, que lo mantiene y por lo tanto, todos los demás miembros de la familia le deben pleitesía. Desde luego que este modelo es disfuncional y ni que hablar, obsoleto, si tomamos en cuenta el desarrollo de nuestras sociedades en las últimas décadas, la mujer ha dejado de ser solamente ama de casa, madre y esposa, para ser mucho más que eso: profesional, trabajadora, etc. No obstante, existen núcleos familiares que aún se rigen por patriarcados arcaicos y lamentablemente, se da mucho en las clases medias de algunos países de Latinoamérica.

Existen también personas que sufren de autoestima baja y allí comienza el problema. Estas personas creen que merecen este maltrato, que no merecen ser felices y que son responsables de la violencia que sufren. De esta manera no ven su valor y llegan a sentir que sin la pareja no existen, no valen nada. Las personas que sufren de baja autoestima, no se creen capaces de tolerar el abandono y por eso si son capaces de tolerar infidelidades y maltratos de todo tipo.

También existen personas que no son capaces de aceptar que una relación ha llegado a su fin, no se hacen cargo de que han fracasado en una relación, por esa razón toleran cualquier cosa.
Como además, el agresor o controlador no siempre es agresivo y luego de una actitud de maltrato se disculpa y se deshace en halagos, regalos y promesas de que nunca volverá a suceder; el agredido, disculpa una y otra vez.

Como liberarse

Aquellos que estén atrapados en algún tipo de relación insana, pueden librarse de ella, y apostar a una vida plena, tranquila y con amor verdadero, duradero y recíproco.
El primer paso para alcanzar el objetivo, es el reconocimiento del problema. Es fundamental aceptar que hay un problema para poder empezar a pensar en posibles soluciones.

Buscar un confidente entre los amigos o la familia, alguien que escuche de forma bastante imparcial, sin juzgar los comportamientos, ni del agresor ni del agredido, puede ser una buena forma de comenzar a salir de la situación. Hay que quitarse de la mente que la culpa de las agresiones la tiene el agredido, de ninguna forma es así, nadie tiene derecho a ejercer ningún tipo de violencia sobre otro ser humano.

Y por último, recurrir a la ayuda de un profesional o grupo de apoyo es muy recomendable, en dicho contexto se pueden compartir las experiencias con personas que han sufrido situaciones similares y que las comprenden mejor que nadie. Sin duda, que el apoyo psicológico de un profesional preparado para estas instancias es más que beneficioso.

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