No escuchar las necesidades del propio cuerpo, descuidar la ingesta de calcio, tratar de perder peso…

El posparto es un período muy importante en la vida de una mujer al que no siempre se le da la atención que se debería. Es fundamental en esta etapa alimentarse correctamente para poder así atender las demandas del bebé; tratar de descansar, en la medida de lo posible; cuidar las heridas, ya sea cesárea o episiotomía, etc.

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No escuchar al propio cuerpo

El puerperio es el período de seis semanas, aproximadamente, que demora el cuerpo de la mujer en volver a la normalidad luego del embarazo y el parto. Esta etapa no es nada sencilla. El bebé y la atención que requiere, la falta de sueño, la debilidad propia del postparto, etc., conspiran para que la mujer se sienta bien y enérgica. En este momento, es fundamental escuchar y estar atenta a las señales corporales. Es normal sentirse agotada, sin fuerza y sin energía para afrontar las tareas cotidianas. Por ello, es clave descansar cuando se necesita y se puede y dejar para después o delegar, aquellas actividades como el aseo o el orden. Para recuperarse por completo, no es una buena práctica forzar al organismo en este período.

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Subestimar el estado de ánimo

Es normal en estas primeras semanas sentirse algo triste, con ganas de llorar, como consecuencia de los cambios hormonales, el cansancio, la gran responsabilidad que implica la maternidad, etc. Pero si esta tristeza se extiende más allá o se agrava, es importante no subestimar y consultar, ya que puede ser una depresión postparto.

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No hidratarse correctamente

Durante la lactancia, las mujeres deben beber al menos entre 2 o 3 litros de líquidos por día. Esto acompañado de una dieta rica en fibra favorecerá además a prevenir el estreñimiento que es común en la etapa del postparto.

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Tratar de perder peso

Si bien es normal que la flamante mamá no se sienta conforme con su cuerpo, no es el momento el postparto y la lactancia, para hacer una dieta para bajar de peso. El dar de mamar al bebé, supone un gasto energético de 650 calorías. Por lo cual, una mamá que amamanta y come sanamente, no necesita dieta, ya que recuperará su figura al poco tiempo.

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Descuidar la ingesta de calcio

Al amamantar al bebé se requieren unos 1.200 mh de calcio por día, lo que corresponde, aproximadamente, a 1 litro de leche. Puede sustituirse por quesos, yogures u otros lácteos.

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No mantener secos los puntos de la cesárea o la episiotomía

Para que los puntos se curen por completo y la herida cicatrice bien, es fundamental que la zona se mantenga seca. Los puntos de la cesárea se deben lavar durante la ducha con jabón neutro. Mientras que los de la episiotomía cada vez que se va al baño, de adelante para atrás. En ambos casos si es posible, puede usarse el secador de pelo o dejarlos al aire libre para que sequen mejor.

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