¿Crisis de los 40 o inicio de una etapa feliz?

Un reciente estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Texas, Austin, asegura que la crisis de los 40 años puede ser un momento de verdadera felicidad.

El ser humano atraviesa crisis existenciales a lo largo de toda su vida, pero, sin duda, hay momentos más determinantes que pueden provocar una cierta angustia o confusión tales como la llegada de la adolescencia, el cruce de la barrera de los 40 años y la entrada a la vejez.

Desde siempre se asoció a la crisis de los 40 años con la llegada de una cierta obsesión por la salud y la muerte, el deterioro del cuerpo, el análisis compulsivo de la vida social y matrimonial, la desesperación ante la soledad, algo así como una situación de inquietud que no puede mantenerse estable entre dos extremos: la juventud que se fue y la vejez que vendrá.

¿Pero por qué ser tan negativos? Todas las etapas de la vida tienen sus momentos buenos y malos. De hecho, un grupo de psicólogos de la Universidad de Texas decidieron realizar un estudio y llegaron a la conclusión de que la crisis de los 40 puede derivar en un verdadero momento de felicidad. Veamos que nos cuentan al respecto.

Los científicos descubrieron que a los 40 años el ser humano es capaz de experimentar una especie de "crecimiento emocional" que lo hace más relajado y agradable, el cual comienza a finales de los 30 años y se establece a comienzos de los 50 años. Ya no suenan tan mal los 40, ¿correcto?

La conclusión de los estudiosos del caso se basó en una encuesta escrita realizada sobre 120 mil personas de mediana edad, quienes dejaron en claro que los sentimientos de autorrealización y aceptación son realmente más fuertes que la desilusión.

Samuel Gosling, psicólogo británico de la Universidad de Texas, aseguró: "Yo estoy muy sorprendido con los resultados. Las personas empiezan a relajarse y disfrutar plenamente de la vida y de las otras personas, sólo cuando llegan a los cuarenta años. Esto desafía las nociones de la crisis de mediana edad".

Dichos resultados provocaron un gran debate entre los expertos, algunos sostienen que la maduración de la personalidad es causada por factores ambientales tales como sentirse relativamente bajo control en el trabajo y en la vida familiar y social, mientras que otros sugieren que refleja una disminución en los niveles de testosterona en ambos sexos.

Conclusión

Este asunto me recuerda a un refrán popular que dice: "Si los jóvenes supieran y los ancianos pudieran...", el cual refleja de manera clara la problemática de ambos extremos de los que hablábamos anteriormente: los jóvenes disponen de energía y ganas de sobra, pero aún no saben como vivir ni hacer las cosas, deben experimentar, equivocarse, acertar y aprender; por otra parte, los ancianos ya entienden como funciona la dinámica de la vida, pero no cuentan con las energías necesarias para hacer todo lo que quisieran.

Así llegamos al punto intermedio entre ellos, aquel que resultaba incómodo parece haberse vuelto una etapa interesante de la vida: los 40 años, un momento cuando el entendimiento acerca de cómo funciona la vida ha llegado y se puede plasmar en experiencias, porque hay ganas y energía aún para rato.

Nunca hay nada de malo en lo que el ser humano pueda experimentar y sentir como bueno (claro que sin lastimar a un tercero) más allá de lo que digan los de afuera.
No hay que olvidar que lo que nos rige y otorga perspectiva en este mundo es nuestra mente y a ella, a diferencia de los hechos externos, podemos aprender a manejarla
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