Bebé en el vientre de la madre
Caricatura del bebé en el vientre de la madre

La música podría definirse como aquella rama del arte que tiene la capacidad objetiva de integrar sonidos y ritmos en sus bases; así como la capacidad subjetiva de llegar hasta nuestras fibras más sensibles. Al parecer, esta rama del arte tan popular, no sólo tiene la capacidad de conmovernos, sino que puede ayudar a sanarnos, como en el caso de la terapia musical; y puede ser altamente estimulante, en la etapa prenatal, cuando el ser aún está dentro del vientre.

El uso de música en la etapa de gestación, pertenece a lo que se define como “estimulación prenatal” y es toda aquella actividad realizada con el objetivo de potenciar el desarrollo mental y físico del bebé.

Por un lado, el bebé tiene la capacidad de sentir el ritmo cardíaco y el estado nervioso de su madre; así es que si escuchas una linda música que te haga sentir bien, que te relaje, el bebé podrá disfrutar de los mismos beneficios.

Por otra parte, según estudios realizados recientemente por un grupo de psicólogos ingleses, pudo comprobarse que los bebés son capaces de recordar melodías que escucharon dentro de la panza.

A partir de la semana número 20 de concepción, el bebé es capaz de escuchar, dado que desarrolló completamente su oído; y no sólo esto, sino que también es capaz de recordar melodías hasta un año después de haber nacido.

Al parecer, la música clásica y los ritmos alegres, serían ideales para escuchar durante el embarazo; aunque es importante variar en los sonidos para ayudar a su estimulación.

Algunos de los beneficios que se han observado en casos de estimulación prenatal con música son:

  • Mejora la interacción entre la mamá y el bebé
  • El bebé nace más relajado
  • Tiene mayor capacidad de aprendizaje y concentración
  • No presenta dificultades para alimentarse o dormir
  • Cuenta con mayores habilidades creativas

El precioso vínculo entre la mamá y su bebé comienza al momento de la concepción; esto significa que será muy importante para dicha relación y para la vida del bebé, que exista una estimulación temprana, ya sea hablándole al niño en la panza, escuchando música, realizando actividades placenteras para la mamá, etc.

Pero hay que tener mucho cuidado con exagerar, ya que según “La estimulación temprana: enfoques, problemática y proyecciones” de F. Martínez (1999), la sobreestimulación temprana puede provocar trastornos al bebé, es decir, un exceso de información para sus sentidos, puede causar stress en lugar de relajación.

Lo ideal es estimular al bebé una hora por día y si es posible, en un momento como la siesta. Los primeros años de vida de tu bebé, son determinantes para su desarrollo, así es que no hay más secretos que estar correctamente informado al respecto y tratar de vivir un embarazo en calma, sin sobresaltos y disfrutando del maravilloso milagro de dar vida, educar y formar a un ser humano.

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