La gripe en los niños

En época de frío la gripe ataca a todos, pero hay algunos grupos que están más expuestos y son más vulnerables como los ancianos, las personas con enfermedades crónicas, las embarazadas y los niños. Estos últimos al concurrir a la guardaría o la escuela (un gran foco infeccioso durante los meses de invierno), están más expuestos al contagio de todo tipo de enfermedades infecciosas.

Según la Academia Americana de Pediatría y la Organización Mundial de la Salud, los niños son afectados por la gripe hasta 4 veces más que los adultos. Y También contagian durante más tiempo que otros grupos etáreos; los jóvenes o adultos pueden contagiar la gripe durante 2 o 3 días en tanto los niños pueden hacerlo hasta por más de 1 semana.

Ante la aparición de los primeros síntomas es importante consultar con el pediatra para evitar posibles complicaciones como:

Prevención

La vacuna contra la gripe debe ser aplicada a toda la población de riesgo lo cual incluye a los niños, a los padres y al personal que trabaja con niños (maestras, cuidadores, etc), de modo de generar una barrera protectora que ayude a prevenir la transmisión del virus de la gripe.

La vacuna de la gripe

La vacuna de la gripe disminuye hasta en un 90% el riesgo de contraer el virus y en caso de contagio el riesgo de complicaciones es mucho menor.

La vacuna genera una inmunidad transitoria, por lo cual debe ser recibida todos los años durante el invierno.

Dosis

La dosis es de una vacuna. En los niños menores de 9 años que reciben la vacuna por primera vez, deben aplicarse 2 dosis con un lapso de 1 mes entre una y otra.

La aplicación de la vacuna es al comienzo del otoño.

Contraindicaciones de la vacuna:

La vacuna tiene pocas contraindicaciones. Entre ellas:

  • Alergias graves anteriores a dosis de vacuna antigripal
  • Antecedentes de alergia al huevo (dificultades respiratorias, vómitos, mareos, angiodema tras la exposición al huevo)

Otras medidas preventivas

Además de la vacuna contra la gripe, otras medidas de prevención que se pueden adoptar son:

  • Enseñar a los niños a cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar y hacer lo mismo para protegerlos
  • Usar un tapabocas si se tiene gripe o refrío, especialmente al estar cerca de los niños
  • Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón durante por lo menos unos 15 o 20 segundos, especialmente al llegar de la calle, luego de toser o estornudar y enseñar a los niños a que adopten este hábito de higiene. También usar alcohol en gel para desinfectarse las manos
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