Dolor lumbar durante el embarazo

Más del 50% de las mujeres embarazadas sufre del dolor lumbar, afectando muchas de sus actividades diarias, lo que provoca un deterioro en su calidad de vida. Una rutina regular de ejercicios específicos puede prevenir y tratar esta alteración.

Sabemos, o al menos deberíamos saber, que el embarazo no es sinónimo de enfermedad. Sin embargo, existen variadas alteraciones asociadas a esta etapa, las cuales repercuten negativamente en la calidad de vida de la mujer embarazada. Una de las principales afecciones es el dolor lumbar, el cual afecta a más del 50% de las gestantes.

La común y errada idea de creer que esta dolencia es una consecuencia normal del embarazo, genera que ésta pocas veces sea tratada de manera adecuada, y menos aún, prevenida, lo que puede provocar que los síntomas lleguen a ser incapacitantes.

Lo que pocas veces se sabe, es que esta alteración muchas veces no es simplemente un dolor. Éste no es más que un síntoma del problema y la mayoría de las veces indica que la mujer presenta inestabilidad lumbopélvica, la cual además puede asociarse a disfunciones de piso pélvico a futuro, como puede ser la incontinencia urinaria.

El dolor lumbar suele tener su inicio alrededor de la semana 18 de gestación, llegando a su máxima intensidad entre la semana 24 y 36. Según estudios, las actividades más afectadas son: relaciones sexuales, levantarse desde el suelo, caminar velozmente o abarcar grandes distancias, subir escaleras y conciliar el sueño. Esto evidentemente demuestra que la calidad de vida se ve deteriorada de manera importante.

Ya en el período postparto, se ha visto que a los 6 meses hasta un 40% de las afectadas persiste con dolor. Al año y medio desde el parto, todavía un 7% de las mujeres que presentaron dolor durante su embarazo refiere la dolencia. Además hay que considerar que con la llegada del bebé la zona lumbar se ve aún más exigida, lo que puede colaborar con la perpetuación del dolor.

Muchas de las mujeres afectadas por esta alteración suelen adoptar el reposo como medida paliativa. Sin embargo, esto no tiene soporte científico. Es más, se ha visto que el reposo por más de dos días prolonga la discapacidad, además de favorecer el aumento de peso en la embarazada, lo cual también se relaciona con el dolor lumbar.

Hay distintos factores que se asocian con la generación del dolor lumbar durante la gestación, sin embargo, el embarazo en sí mismo, con todos los cambios físicos y biomecánicos que éste conlleva, se menciona como la principal causa. Por lo tanto, toda mujer embarazada está en riesgo de padecerlo, y felizmente, también existen herramientas para que todas ellas puedan prevenirlo y tratarlo. Es fundamental llevar una vida activa durante el embarazo, evitar un aumento excesivo de peso y realizar con regularidad ciertos ejercicios que permiten estabilizar la zona lumbopélvica, para poder prevenir esta molesta afección.

Acerca del autor

Constanza Millán es Kinesióloga de GestaVida, por una mujer activa y saludable. Pueden encontrarla en www.gestavida.cl o contactarla directamente a contacto@gestavida.cl
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