Vaginosis bacteriana

Es una de las infecciones vaginales más comunes producida por un desequilibrio de la flora vaginal, una sobreproducción de las bacterias que, naturalmente, habitan en la vagina.

Vaginosis bacteriana

Es una de las infecciones vaginales más comunes, que se produce por un incremento significativo de bacterias anaeróbicas que alteran el equilibrio de los organismos vaginales vivos.

Esta infección es una enfermedad leve y puede curarse espontáneamente en unos días, aproximadamente en 1 de cada 4 mujeres, desaparece sin tratamiento en el lapso de una semana. Sin embargo, suele recurrir en 1 de cada 3 mujeres que han recibido tratamiento Además en determinadas circunstancias, puede producir graves complicaciones por lo cual lo mas aconsejable es consultar ante la presencia de algún síntoma.

Causas

La causa de la vaginosis bacteriana es un desequilibrio de la flora vaginal que habita naturalmente en la vagina, 95% de la cual se compone de bacterias denominadas lactobacilos. Estos contribuyen a mantener nivelado el PH vaginal y previenen el desarrollo exagerado de otros organismos. La vaginosis bacteriana se produce cuando hay menos cantidad de lactobacilos y mayor de otro tipo de bacterias.
Las causas exactas de este desequilibrio se desconocen, pero se sabe que hay una serie de factores que incrementan el riesgo, entre ellos:

  • Comenzar muy tempranamente con la actividad sexual
  • Tener varios compañeros sexuales
  • Lesbianismo
  • Tener relaciones sexuales sin preservativo
  • Realizarse lavados vaginales
  • Fumar

La vaginosis bacteriana habitualmente es más común en las mujeres jóvenes cuya vida sexual es activa, sin embargo, no es exclusiva y también pueden desarrollar la infección aquellas cuya sexualidad no esté activa.

Síntomas

Cerca de la mitad de las mujeres que padecen vaginosis bacteriana no manifiestan síntomas claros. En general, esta infección no produce picazón como otras afecciones vaginales, pero sí los siguientes síntomas:

  • Abundante flujo vaginal blancuzco, gris o amarillento
  • Olor muy fuerte, fétido, similar al del pescado, más aún después de mantener relaciones sexuales o cerca de la menstruación

Diagnóstico

El diagnóstico de vaginosis bacteriana lo realiza el médico en base a los síntomas y a través de:

  • Examen pélvico
  • Análisis de una muestra de flujo vaginal

Tratamiento

  • Como ya se mencionó anteriormente, en algunas mujeres los síntomas de la vaginosis desaparecen espontáneamente al cabo de unos días, esto es cuando se produce un incremento de los lactobacilos hasta llegar al nivel normal, a la vez que disminuye el de las otras bacterias
  • En los casos en que la vaginosis no se cura por sí sola, hay que recurrir a la medicación. Administración vía oral o vaginal (en forma de óvulos o gel de aplicación local) de antibióticos (generalmente metronidazol o clindamicina) para parar el crecimiento de bacterias
  • El tratamiento también incluye evitar las duchas vaginales, los desodorantes íntimos, cuidarse con preservativo mientras dura el mismo

Con los antibióticos, en general la vaginosis bacteriana desaparece al cabo de 2 o 3 días, pero el tratamiento debe seguirse durante 7 días.

Complicaciones

En general la vaginosis no ocasiona mayores complicaciones, pero hay algunos casos en los que puede provocar serias complicaciones:

  • Si la mujer está embarazada, ya que incrementa el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro e infección uterina postparto
  • Si una mujer tiene vaginosis bacteriana al realizarse un aborto, una cesárea o una histerectomía, aumenta el riesgo de contraer una infección pélvica
  • Si una mujer tiene vaginosis bacteriana y mantienen relaciones sexuales con alguien que tiene alguna enfermedad de transmisión sexual, es más vulnerable a contraerla