¿Es la baja autoestima un problema de salud mental?

baja autoestima
La imagen subjetiva de uno mismo
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En ocasiones, las personas que a simple vista lo tienen todo, belleza, inteligencia, buena salud, y el amor de sus seres queridos, curiosamente, se sienten infelices y disconformes consigo mismas.

La autoestima se define como: “La distancia entre la visión que tenemos de nuestra persona y la imagen ideal que queremos alcanzar. Si hay mucha diferencia entre una cosa y otra, nuestro equilibrio se resentirá."

Los individuos que tienen autoestima baja no se sienten valorados, ni reconocidos por sus acciones, y como consecuencia de esto, desarrollan sentimientos de culpa. Es importante saber que ellos mismos son sus propios jueces, y se juzgan con absoluta subjetividad poniendo por delante, características negativas que justifican su poco valor como personas ante los demás. Es claro que dicho comportamiento autodestructivo los sumerge cada vez más en la subvaloración individual.

Cabe destacar que aquellos individuos que son exigentes con el entorno, lo son también consigo mismos y al ser tan perfeccionistas, se vuelven permeables a sufrir problemas de baja de autoestima.

¿Cómo nos damos cuenta de que una persona sufre de baja autoestima?

Las personas que sufren este tipo de trastorno, generalmente, se muestran inseguras, no tienen confianza en sus propias decisiones y aptitudes, las persigue el miedo al fracaso y a las equivocaciones.

La imagen que reciben de sí mismos, está siempre distorsionada en lo físico y en lo referente a su fuerza de carácter y valor individual.

Son extremadamente dependientes del amor, la aprobación, las palabras y gestos de los otros, lo que los convierte en seres absolutamente vulnerables ante cualquier crítica o comentario que no les sea absolutamente favorable. Por otro lado, no es fácil para ellos expresar sus emociones o sentimientos, los persigue el miedo al rechazo y se culpan sistemáticamente de cualquier fracaso relacional, ya sea con una amistad, una pareja, con miembros de su familia o en las relaciones y rendimientos laborales.

A medida que el problema de autoestima se hace más profundo se generan otras patologías de salud mental, como depresión y angustia, ya que se sienten incapaces de ser mejores, de que los quieran y gusten de ellos, necesitan de la aprobación constante de su entorno.

¿De dónde proviene el trastorno?

Diversos estudios coinciden en que, muchas veces, son los padres quienes pueden generar problemas de baja autoestima en sus niños, claro que sin quererlo y creyendo que están dando la mejor educación que son capaces de dar a sus hijos.

La niñez y adolescencia son períodos en los que un joven experimenta deseos tales como estudiar música, practicar algún deporte, o desarrollar cierta aptitud artística, al no poder tomar decisiones por sí mismo, puede verse influenciado por su familia y dejar de lado algunos de ellos.

Muchos niños y jóvenes también sufren el permanente recordatorio de una falla, que todos pueden tener, más aún en esa etapa de la vida que es de aprendizaje, pero si se les lleva permanentemente al momento y recuerdo de esa falta, la misma crece y se transforma en una carga que puede generar culpa y baja autoestima.

Los padres conciente o inconcientemente, suelen descargar sus frustraciones en los hijos, de modo que si una mamá quiso ser bailarina de ballet y no lo consiguió, presiona a su hija para que lo sea. Muchas veces los pequeños no tienen aptitud para dicha actividad, no les gusta, o prefieren hacer otra cosa, es decir, por diversas causas no son capaces de cumplir exitosamente con lo que sus padres esperan de ellos, y esto les termina por generar frustración, pueden sentirse fracasados, inútiles, e incluso menos amados. Si los padres sufren la influencia de sentimientos no positivos probablemente actúen impulsados por ellos, de forma irracional y buscando su propia satisfacción.

No es el objetivo condenar a los padres, pero si es necesario tomar en cuenta que son una parte elemental en la formación del nuevo ser social y que, como también son humanos, pueden fallar en algún punto de esa formación, sin siquiera suponerse capaces de dañar a sus hijos.

¿Cómo recuperar los niveles normales de autoestima?

Es posible construir una sana, sólida y positiva autoestima, haciendo una buena valoración de sí mismo, ya que, con un buen nivel de autoestima el individuo logrará mejores relaciones humanas, en general, le irá mejor en la escuela, se enfrentará mejor antes los desafíos y los fracasos, y seguramente será más perseverante en la consecución de sus objetivos.

En aquellos casos en que la autoestima ha llegado a niveles extremadamente bajos y ha permanecido así a lo largo del tiempo, es posible que se necesite del apoyo de un profesional experto en trastornos de este tipo, que sea capaz de guiar al sujeto en el camino hacia la recuperación de su estima.

Existen algunos pasos recomendados para que el individuo pueda comenzar a trabajar en la mejora de su autoestima:

  1. Tener pensamientos positivos acerca de nosotros mismos y oponerlos a lo que consideramos defectos
  2. Realizar el ejercicio de buscar cada día algo sobre nosotros que nos de felicidad
  3. No aspirar a la perfección, sino a logros personales que vayan más allá de lo que consideramos perfecto, es necesario descubrir las cosas que disfrutamos, luchar por ellas y convencernos de que podemos ser buenos en todo los que nos propongamos
  4. No auto-flagelarnos si cometemos un error o no alcanzamos el 100 % de lo que perseguimos, sino tomarlo como un aprendizaje para que la próxima vez salga mejor
  5. Buscar actividades disfrutables, por ejemplo, hacer ejercicio, bailar, pasar el tiempo en compañía de quienes nos valoran por lo que somos, y no quedarnos en casa pensando cosas absurdas, como “Si fuera más alto tendría más amigos”
  6. Con perseverancia y voluntad podemos cambiar aquellas cosas que no nos gustan, como tener más amigos, eso depende de acercarnos a los demás; y con paciencia debemos aceptar aquellas cosas que no dependen de nuestro esfuerzo

Expresa con libertad y confianza tus ideas, pensamientos y sentimientos, son tan valiosos como los de los demás.

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