La materia fecal del bebé habla sobre su salud

La caca del bebé es un tema sumamente importante para los padres, especialmente para los primerizos ya que pasan gran parte de su tiempo cambiando los pañales de sus hijos y analizando sus deposiciones.

Los pediatras afirman que el aspecto de la caca del bebé cambia en función de su etapa de desarrollo, desde que nace hasta que cumple el año de edad.

La primera deposición del recién nacido se denomina meconio, es de una consistencia pegajosa, de color negro o verde oscuro y está conformada por líquido amniótico, mucosidad, bilis, secreciones, etc., se produce en el intestino del bebé durante la gestación.

Una vez expulsado el meconio, las deposiciones se vuelven marrones verdosas, blandas, granulosas, grumosas y con el tiempo se hacen amarillas intensas o mostaza, que es el color más común de las deposiciones del lactante, con un olor suave.

La introducción de los alimentos sólidos en la dieta del bebé, produce el cambio más significativo en la apariencia de sus deposiciones, en su color, consistencia, volumen y olor. Al principio las deposiciones tendrán el color de los alimentos (verde de la acelga o espinaca, naranja de la zanahoria, etc.) y mientras se desarrolla su tracto digestivo, algunos alimentos serán eliminados en las heces sin digerir (pasas, arvejas, por ejemplo).

Frecuencia y consistencia

  • Bebés que toman leche materna
  • Los bebés que son amantados pueden movilizar el intestino con una frecuencia que oscila entre las cinco o más veces al día, a una sola vez cada tres días. La consistencia suele ser semi líquida y el color amarillo claro o marrón tendiente a amarillo.

  • Bebés que toman leche de fórmula
  • Los bebés que son alimentados con leche de fórmula, es preciso que hagan a diario, para impedir el estreñimiento que estas suelen producir. La consistencia de las heces en estos casos es más dura y la cantidad más voluminosa, al no digerirse por completo como la de fórmula. Su olor es más fuerte, parecido al de los adultos.

    Color

    El color de las heces tiene que ver, fundamentalmente, con el tiempo de tránsito de los alimentos en el organismo del bebé y la bilis que es eliminada con éstas por el tracto intestinal.

    • Amarillo: es el color más habitual y se debe a que el tránsito del alimento por el organismo del bebé se está dando de forma muy rápida
    • Verde: este color llama muchísimo la atención de los padres y puede deberse al enlentecimiento en el proceso del tránsito, y en bebés que son amamantados que ingieren mucha lactosa (el azúcar de la leche materna), por escasa alimentación, exceso de alimentación o mucha frecuencia. Es decir cuando maman muy seguido pero no vacían las mamas en cada toma, por lo cual no ingieren la leche más cremosa y nutritiva que es la que sale a lo último
    • Marrón: a medida que el niño se desarrolla y cambia su alimentación también lo hace el color de sus heces, es así que el proceso se vuelve más lento y este color es el característico
    • Colores que deben preocupar: blanco (pueden ser un indicio de infección o algún trastorno con la bilis), rojo (indicio de sangre fresca que podría provenir del recto o del colon, también puede presentarse cuando a la madre se le agrietan los pezones y lastiman, por lo cual el bebé ingiere sangre junto con la leche cuando mama) y negro (indicio de presencia de sangre digerida en el tracto intestinal)

    Diarrea

    Se está frente a una diarrea, cuando las heces del bebé son muy líquidas, hay un aumento considerable de la cantidad y frecuencia y son eliminadas de manera explosiva. En estos casos, es necesario consultar al pediatra de inmediato, ya que puede tratarse de alguna infección, un virus, una gastroenterocolitis, u otra afección.

    Las diarreas son poco comunes en los bebés que reciben lactancia materna, ya que la leche tiene los anticuerpos necesarios para protegerlos. En cambio los bebés alimentados con leche de fórmula son más propensos, porque no reciben los anticuerpos de su madre y porque al tomar biberón son más vulnerables a contraer infecciones, por los cual la higiene en la lactancia es sumamente importante.

    Generalmente, las diarreas desaparecen espontáneamente sin ser tratadas, en un plazo de no más de 24 horas, de lo contrario es preciso consultar.

    Estreñimiento

    El estreñimiento se identifica cuando el bebé presenta dificultades para movilizar, queda colorado, tiene que hacer mucha fuerza, llora, está molesto, tiene dolor de barriga y sus heces son duras, secas, pequeñas y redonditas, por lo cual pueden presentar también algunas líneas de sangre, debido a alguna fisura anal producida por la expulsión de esa materia dura. Esto suele ocurrir con frecuencia en los bebés que son alimentados con leche de fórmula. Ante lo cual las primeras medidas son ofrecerle mayor cantidad de líquidos, cambiar de marca de leche, aumentar la fibra en la dieta (si es que ya consume sólidos) y si el problema persiste consultar al pediatra.

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