medicamentos prohibidos
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El uso de medicamentos debe ser estrictamente controlado por los adultos. Hay fármacos que un bebé o niño no puede probar ya que su organismo no reacciona igual que si se tratara del cuerpo de un mayor. Ante todo, siempre hay que seguir las recomendaciones del pediatra y mantener a una distancia prudente las medicinas de los adultos para que los niños no tengas alcance a ellas.

Medicamentos específicos para niños:

  • Una norma aprobada en junio de 2006 por el Parlamento Europeo, obliga a las empresas farmacéuticas a investigar fármacos estrictamente para uso pediátrico
  • Actualmente, los niños reciben los mismos medicamentos recetados para un adulto, pero en dosis mucho más reducidas

Fármacos prohibidos para bebés:

  • Tabletas masticables: Los bebes pueden ahogarse ya que no pueden masticar medicamentos
  • Acetaminofén extra: Muchas medicinas recetadas a los bebés para bajar la fiebre ya contienen esta sustancia. Hay que estar alerta de no mezclar medicamentos que contengan dosis similares ya que se le estaría dando al niño una sobredosis
  • Aspirina: Puede provocar una enfermedad llamada síndrome de reye que resulta fatal en los bebés
  • Antivomitivo: Puede provocar complicaciones severas. Si los vómitos son duraderos consulte con el pediatra
  • Fármacos que han expirado: Deben ser desechados rápidamente
  • Medicinas recetadas para otra persona: Aunque los síntomas sean similares a los sufridos por otro integrante de la familia, nunca se debe suministrar un medicamento destinado a otra persona

Alternativas de analgésicos:

Los analgésicos que habitualmente una persona mayor ingiere para disminuir el dolor de cabeza u otros malestares con un proceso inflamatorio, no pueden ser recetados para un bebé. El ibuprofeno es lo único que se le puede dar a tomar a un niño con malestar o con fiebre y siempre debe ser suministrado con una jeringa. Esta medicación en pastillas no está indicada para menores de diez años. Sin embargo, también hay que considerar que antes de administrar fármacos al menor, se pueden intentar otras opciones que suelen resultar de manera efectiva: Para la fiebre, antes que nada se recomienda bañar al niño con agua tibia hasta que su cuerpo vaya cediendo temperatura, el reposo y una dieta adecuada son los complementos ideales. Para el resfrío y la tos se puede intentar realizar nebulizaciones colocando en el aparato solución fisiológica. De esta manera se expulsarán las secreciones y disminuirá notablemente el malestar. Es un proceso que se puede realizar las veces que se desee ya que no tiene efectos adversos y se estaría evitando el uso de antitusivos tan cuestionados por los pediatras.

Recomendaciones:

  • Los jarabes para la tos son muy recetados por algunos pediatras, pero hay especialistas que no los aconsejan ya que la tos es un reflejo que no debe inhibirse. Sin embargo, muchas veces por pedido de los mismos padres se le da a los bebés o niños un poco más mayores, jarabes que combaten la tos. Es mejor tratar la tos con nebulizaciones y ofreciéndole al niño mucho líquido hasta que de modo natural, la tos se vaya espaciando hasta desaparecer
  • Nunca se debe suministrar un medicamento a un bebé sin la consulta previa con el especialista. Una correcta exploración hará que el diagnóstico sea preciso y se pueda recetar el medicamento debido. Muchos pediatras agotan antes que sugerir medicinas cualquier otra medida natural que resulta para calmar al bebé de su malestar
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