Desde el nacimiento el mejor lugar es su camita.

El mejor lugar para que duerma el bebé

Los bebés recién nacidos son tan pequeñitos que no necesitan mucho espacio para dormir cómodamente, pero lo más aconsejable es que tengan su propia camita, entiéndase por tal, moisés, cuna, mecedora, cochecito, etc. Lo importante es que sea algo pequeño para que contenga y acoja bien al bebé y que sea seguro, es decir que cumpla con todos los requisitos y normas de seguridad que se exigen.

Generalmente, los primeros tiempos el bebé duerme al lado de la cama de su mamá, para facilitar la lactancia durante la noche. Por ello, se coloca el mises o la cunita próxima a ésta y cuando el niño llora en la noche reclamando comida se lo pone rápidamente en el pecho.

Durante aproximadamente los 3 primeros meses el moisés es el mejor lugar para el bebé, ya que es de un tamaño ideal para él y ocupa poco espacio en la habitación de los padres. Luego ya puede ser necesario pasarlo a una cuna ya sea de madera, mimbre o una practicuna plegable, de las cuales hay gran variedad en el mercado. Pero es preciso tener algunas precauciones, que sean de materiales no tóxicos, que tengan los bordes redondeados y que la distancia entre los barrotes de las barandas no sea tan grande como para que el bebé pueda quedar atorado entre ellos y hacerse daño.

Muchos pediatras recomiendan, aproximadamente, a los tres meses del bebé pasarlo, siempre que los espacios de la casa así lo permitan, para su propia habitación así se va acostumbrando a dormir en ella. Para ello, se deben tener en cuenta algunas cosas, entre ellas:

  • Una luz tenue por si el bebé llora de noche para llegar rápidamente y ver qué le sucede
  • Un baby call para escucharlo desde la habitación de los padres
  • La habitación debe tener una temperatura agradable (no muy calefaccionada, ni muy fía), a no más de 18 o 20º. Y en invierno hay que ser cuidadoso con que la calefacción no reseque demasiado el ambiente
  • No colocar la cuna debajo de una ventana o muy próxima a una puerta para evitar corrientes de aire, que el sol lo moleste cuando amanece o que los ruidos de la calle lo asusten
  • Es recomendable colocar la cuna en el centro de la habitación, de modo que no esté pegada a ninguna pared, para que los padres puedan acceder a levantar al bebé desde ambos lados de la misma ante alguna emergencia
  • El colchón debe ser firme pero no muy blando ni muy rígido
  • Si el bebé sufre de reflujo se recomienda levantar un poco el colchón para que el bebé duerma semi sentado
  • Mientras el bebé es pequeño no se aconseja ponerle almohada para evitar que pueda ahogarse con ella, tampoco mantas pesadas o sabanas que puedan cubrir su cabeza. Utilizar mantas ligeras o acolchados y para que el bebé esté siempre abrigado en lugar de taparlo demasiado optar por un pijama entero de felpa, algodón que lo mantenga calentito pero deje respirar la piel (no usar sintéticos)

La prioridad en todos los casos debe ser la seguridad del bebé, por lo cual en estos artículos es preferible no ser ahorrativo y maximizar las precauciones al escoger el lugar donde va a dormir el bebé.

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