La participación activa del papá durante el embarazo, el parto y en los primeros cuidados del recién nacido, estrechan y fortalecen el vínculo de este con su pareja y con su bebé.

Consejos para los padres primerizos

Es fundamental el rol del padre tanto durante el embarazo, el parto y ni que hablar de cuando el bebé ya forma parte de la familia. Y si bien hay momentos en los que parecería que su presencia es secundaria o prescindible (mientras la mamá lo amamanta, por ejemplo), su apoyo, contención y compañerismo son muy importantes en la formación del vínculo con su hijo y para reforzar la relación con su pareja.

Algunas recomendaciones para los padres primerizos en esta nueva etapa

Aceptar y manejar los cambios

La paternidad está acompañada por una cantidad impresionante de cambios importantes en la vida de la pareja, en la que es normal y habitual que surjan conflictos, desencuentros y es fundamental estar preparados para afrontarlos, aceptarlos y manejarlos de la mejor manera posible. Ya que la paternidad es un camino que no tiene marcha atrás y significa un cambio radical y uno de los pasos más significativos en la vida de cualquier persona.

Disfrutar del sexo antes de la cuarentena

Si bien los últimos meses del embarazo pueden dificultar el sexo en la pareja, debido al gran tamaño del útero y a que tal vez la futura mamá se sienta incómoda y pesada, es importante que la pareja tenga presente que después del parto tendrá que esperar alrededor de 40 días para volver a tener relaciones y que aún después de este tiempo, dependerán del bebé para poder tener momentos de intimidad. Por ello, un consejo útil es tener todo esto muy presente e intentar disfrutar lo más posible de los encuentros sexuales antes del parto.

Participar del embarazo, el parto y el cuidado del bebé

Si bien el rol del hombre en el embarazo, el parto y el cuidado del bebé es muy distinto y no tan protagónico como el de la mujer, desde hace décadas se viene fomentando una participación más activa de éste. El compromiso, la intervención activa, el apoyo, la contención y el acompañamiento a la mujer durante el embarazo y el parto; así como el ocuparse de los cuidados del bebé son fundamentales, fomentan y estrechan el vínculo entre la pareja y el del padre con su bebé.

Negarse a participar del parto si cree que no lo puede soportar

Si bien el momento del parto y el nacimiento del bebé es una experiencia maravillosa, inolvidable e intransferible, también es cierto que hay mucha tensión, dolor, corridas, sangre y escenas tal vez un poco fuertes e impresionantes para algunos. Y durante el parto los principales protagonistas son la mamá y el bebé, el personal médico está allí para atenderlos a ellos y no pueden dejar de hacerlo para auxiliar a un papá que se descompone. Por esto, si el hombre piensa que no es capaz de soportar esta situación, es absolutamente válido que lo diga y no se sienta mal por ello, ya que su mujer debe poner todas sus energías en el nacimiento de su bebé y no puede estar preocupándose por si su pareja está bien.

Recompensar a la mamá luego del esfuerzo del parto

Pocos dolores y cansancios son comparables a los que atraviesa una madre en una sala de partos y los hombres que participan de éstos valoran mucho el esfuerzo de sus mujeres por traer al mundo a sus hijos. Por ello, como su papel en esto es más sencillo y la verdadera protagonista es la mujer está bien que la recompensen con algún obsequio que simbolice este momento tan especial.

Apoyo en la lactancia

La lactancia no es sencilla, si bien es algo natural y parecería ser que tanto la mamá como el bebé instintivamente saben lo que tienen que hacer, lo cierto es que a amamantar se aprende, es importante como colocar al bebé, la forma en que este pone la boca, cómo agarra el pezón, etc. Para todo esto, hay personal calificado en las maternidades, por ello si el papá considera que su mujer está teniendo dificultades con la lactancia es importante que la apoye incondicionalmente y busque ayuda de ser necesario.

Estar atentos a la depresión postparto

Muchísimas mujeres sufren luego del parto de lo que se denomina depresión post parto, ya que el embarazo, el parto y la llegada del bebé remueven sentimientos, emociones, todos muy a flor de piel y que pueden resultar un poco difíciles de manejar para la flamante mamá. Esto unido a las demandas del recién nacido, al cansancio, la falta de sueño, las molestias postparto, etc., crean un clima propicio para los vaivenes emocionales. El papel del papá es importante en esto, ya que es el que está más cerca de su pareja y puede apreciar como se comporta. Por lo tanto, ante la primera señal de depresión deberá consultar con el médico para informarse de cómo ayudarla.

Practicar

Ni la mamá ni el papá saben de antemano cómo atender al bebé, los cuidados básicos del recién nacido, bañarlo, cambiar sus pañales, acunarlo, etc., son todas cosas que se aprenden con la práctica y sólo haciéndolo es como se podrá aprender a hacerlo bien.

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