Mitos sobre la masturbacion

¿Qué es masturbarse?

Si bien la definición científica ya la hemos dado, es importante ampliar el concepto para poder derribar los mitos que pueden afectar el correcto desarrollo de la sexualidad, sobre todo en los más jóvenes, aunque la masturbación es una práctica que se desarrolla a lo largo de toda la vida, e independientemente de tener o no relaciones sexuales en pareja.

Durante el proceso de masturbación es común que, además de rozar y frotar los órganos genitales, también se acaricien algunas otras zonas del cuerpo que resultan erógenas para la persona, con el fin de aumentar el goce.
Es una práctica que comienza en la adolescencia y juventud, donde puede hacerse más frecuente que en etapas posteriores de la vida adulta. Es fundamental que todos pierdan el miedo y la culpa por la masturbación, pero específicamente los más jóvenes.

¿Por qué se dice esto? Los especialistas sostienen que la masturbación es una etapa muy necesaria en la juventud y adolescencia como forma de conocer el propio cuerpo, la propia sexualidad, para poder así saber qué es lo que genera placer y lo que no, para poder luego transmitir con claridad los gustos y deseos a las futuras parejas, pudiendo así alcanzar la plenitud sexual.
El deseo sexual puede aparecer en cualquier momento de forma espontánea, o bien puede ser estimulado a través de imágenes sugerentes, eróticas, que pueden ser reales, imaginarias o levantadas a través del pensamiento, acerca de alguien que nos gusta, por ejemplo.

Por último y antes de pasar a los mitos, es importante conocer los beneficios de la masturbación.
La masturbación es, al igual que el sexo en pareja, un excelente método de distención, que afloja las presiones y el estrés de la vida diaria.
En los hombres la masturbación colabora en la prevención del cáncer de próstata y también ayuda a mejorar y controlar disfunciones de tipo sexual, como la disfunción eréctil y la precocidad en la eyaculación.
En las mujeres, colabora a debilitar la dismenorrea, dolores de la etapa menstrual, y es muy recomendada por los sexólogos como ejercicio para tratar la anorgasmia, ya que mediante la autoestimulación se pueden encontrar, reconocer y saber como estimular las zonas erógenas individuales.

Mitos sobre la masturbación

Algunos de los mitos acerca de la masturbación se mantienen pero otros han ido cayendo. En la antigüedad la masturbación era considerada un sacrilegio, un acto pecaminoso condenado por Dios, que podía traer aparejadas enfermedades como la tuberculosis, entre otras.

Hoy en día los mitos siguen existiendo y en algunos casos son bastante disparatados, veamos:

Puede causar daños fisicos

Absolutamente falso, ya que es una práctica natural, normal, y por tanto necesaria. No hace crecer pelos en las palmas de las manos, ni hace que el pelo se caiga de otras partes del cuerpo, no provoca ceguera, ni acné o cualquier otro tipo de erupción en la piel, y no causa ningún tipo de baja en la potencia o deseo sexual, ni tampoco esterilidad. No afecta la producción de semen en los varones, ni adelgaza o causa depresión en ninguno de los dos sexos.

Puede causar daño psicológicos

Negativo, no genera ni locura, ni formas especificas de comportamiento social anormal o inadecuado.

Se masturban aquellos que no tiene pareja

Falso, la experiencia de autosatisfacción puede ser complementaria y/o compartida con la pareja. Es decir, el hecho de masturbarse en solitario teniendo pareja es normal, ya que es una práctica sexual paralela que nada tiene que ver con dificultades con la pareja de ningún tipo, ni físicas ni psicológicas, ni relacionales. Por otro lado, es una práctica que puede perfectamente estar incluida entre los juegos y estímulos que la pareja utiliza a la hora de las relaciones, es muy recomendable la masturbación en pareja, ayuda a conocer lo que al otro le da placer sólo con observar con detenimiento y atención como se autoestimula, además de que es excitante ver a la pareja gozar.

La masturbación es un comportamiento masculino

De ninguna manera, ambos sexos se masturban, si bien el porcentaje de hombres que lo hace es mayor que el de mujeres, tiene que ver con una cuestión de represión social y educativa, ya que la naturaleza ha hecho al hombre y a la mujer para disfrutar y experimentar el sexo por igual.

Masturbarse en exceso hace mal

Otro mito falso, tal vez el más confuso, ya que la práctica sí se vuelve obsesiva, como cualquier otro comportamiento obsesivo puede causar daños: si se interrumpen las actividades normales para masturbarse, si se sustituye el sexo con la pareja por la masturbación, si luego de la relación se siente la necesidad de masturbarse por no haber alcanzado el placer deseado. Pero en todos estos casos hablamos de conductas que se alejan de lo “normal”, pero que no tienen que ver específicamente con un problema causado por la práctica masturbatoria sino que son más consecuencia de otro tipo de cuestiones que se manifiestan a través de la masturbación obsesiva o compulsiva.

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