Concursos de belleza

Cuerpos, cabellos y maquillajes perfectos eran un requisito obligatorio para participar en un certamen de belleza, sin embargo, en la actualidad, los patrones de belleza se han dejado a un lado para conseguir a una embajadora de la belleza que tenga algo más que un lindo físico que ofrecer.

La historia de los concursos de belleza se remonta desde tiempos bíblicos, se habla de ello, específicamente, en el libro de Ester (2:2:4), cuando el Rey Ausero, desafiado por la reina Vastido decide realizar una especie de “concurso” para seleccionar a su nueva esposa.

Asimismo, el primer concurso oficial de belleza tiene su origen en Atlantic City, New Jersey, Estados Unidos, bautizado con el nombre de Miss América en el año 1921, donde su formato oficial contenía la ronda de desfile en traje de baño únicamente. Con el pasar de los años, se fue ampliando, agregando la ronda de talento, traje de gala y otros aspectos básicos para clasificar.

La mujer como un objeto perfecto

Durante décadas estas competiciones han presentado innumerables descontentos en la sociedad, ¿la razón principal? La exposición de chicas como un simple objeto, sin mencionar los recursos extremos que muchas de ellas pueden aplicar para lograr el tan codiciado “cuerpo perfecto”. Muchos han sido los casos de mujeres que han sufrido de depresión, ansiedad, estrés, bulimia, anorexia y otras patologías que las han afectado por el resto de su vida.

Por su parte, hay quienes acuden a la cirugía plástica para tratar de eliminar todas las imperfecciones, práctica que se puede convertir en adictiva a tal punto de poner su vida en peligro.

Escándalos

Venezuela es catalogada por los seguidores de belleza como el líder en este tipo de certámenes por la cantidad de coronas que ha adquirido este país a lo largo de la historia, sin embargo, en el año 2018, el ex Presidente de la Organización Miss Venezuela Osmel Sousa, fue envuelto en un escándalo por “prostituir” a varias de sus reinas.

En el año 2013, el concurso Miss Mundo tomó la iniciativa de eliminar la competencia en trajes de baño, tras enfrentar diversas protestas y manifestaciones en el país anfitrión de aquel año, la nueva modalidad aún se mantiene vigente.

En busca del empoderamiento femenino

En la actualidad, muchas de las competencias han implementado nuevos sistemas y formatos de selección más completos, alejándose de lo anticuado y buscando mostrar la historia y cualidades de cada mujer que en ellos se presenta. Se exponen realidades y problemas en el ámbito mundial para generar un cambio positivo en la sociedad.

En el certamen Miss Perú, desde el año 2017, se creó una iniciativa de campañas contra la violencia de género, el feminicidio, y los desórdenes alimenticios que, sin duda, han marcado precedentes para el mundo entero.

Las mujeres extremadamente altas y delgadas ya no son “sinónimo” de ser una reina de belleza, ahora es más importante lo que la joven tenga para ofrecer, siendo ella misma y sintiéndose orgullosa y segura con su físico, se busca mujeres capaces de trabajar y llevar un mensaje a la sociedad.

Tal es el caso de Miss Universo, catalogado como el concurso número 1, quienes modificaron su reglamento y, aunque aún mantienen la ronda de desfile de trajes de baño, especifican que “buscan mujeres con cuerpos sanos y seguras de sí mismas”, “mujeres empoderadas que puedan trabajar por aquellas que aún no encuentran su voz” y finalmente chicas que sean auténticas y que tengan una historia que contar.