Uñas decoradas

Rosalía es un referente de la música urbana en español, quien en poco tiempo ha logrado ganarse un lugar importante al lado de artistas con más trayectoria como el colombiano J Balvin. Sin embargo, su música no es la única que llama la atención, también lo hacen su estilo y sus uñas.

La cantante se ha hecho famosa por llevar las más extravagantes y vistosas uñas decoradas de toda la farándula actual. Incluso ha incentivado a otras celebridades y esposas de futbolistas a portar estas uñas acrílicas llenas de detalles, brillantes y color.

Dvine Nails

La fama de las uñas de la cantante se asocia directamente con la notoriedad de un salón de belleza o spa de manos en España. Este local es dirigido por Maritza Paz, una mujer de origen peruano que se mudó a Europa cuando tenía 15 años y que siempre sintió pasión por la decoración de uñas.

Producto de las colaboraciones en redes sociales, fue compartiendo su trabajo a través de Instagram y de este modo, Rosalía fue una de las primeras cantantes en asistir al local en Cerdanyola y dejar sus uñas en manos de Paz.

Un trabajo profesional como los que luce la cantante puede costar desde 80 hasta 150 euros y tardar de 3 a 6 horas en quedar listo.

Las uñas acrílicas llegaron para quedarse

Decorar las uñas es una práctica que tiene miles de años. Según escrituras, tanto en china como en el antiguo Egipto, las mujeres de clase social alta decoraban sus uñas con colores llamativos a los que solo tenían acceso miembros de la realeza.

Luego aparecieron unos protectores de uñas hechos de oro y plata que recubrían toda la punta del dedo, se volvieron famosos en China y eran un símbolo de riqueza y poder.

Ya en la época moderna, era muy normal ver a mujeres con uñas naturales largas pintadas de colores llamativos como el rojo, naranja o blanco. Para quienes no tenían la suerte de desarrollar uñas fuerte se comenzaron a colocar aplicaciones de materiales livianos como acrílico o gel y sobre este material, ya esculpido, se colocaban pegatinas o brillantes.

Actualmente, los materiales más utilizados siguen siendo acrílico y gel. Se coloca una base de papel plastificado debajo del dedo y sobre este se aplica el material maleable, se esculpe y se perfecciona la uña que puede llegar a medir hasta 5 centímetros o más, dependiendo del gusto de cada mujer.

Rosalía se atrevió a experimentar con apliques más grandes y pesados como pedrería, colgantes metálicos, cadenas, entre otros.

En Dvine Nails han mostrado que son capaces de colocar relleno en las uñas, stickers de cualquier motivo e incluso perforar y colgar decoraciones parecidas a llaveros.

En este mercado la imaginación es el límite, siempre y cuando existan clientas dispuestas a llevar las nuevas tendencias, e influencers que se atrevan a lo mismo como el caso de la nueva reina del reggaetón español.