Alimentación autorregulada por el bebé

El método baby-led weaning

El método baby-led weaning o alimentación autorregulada por el bebé, fue creado por la nutricionista y directora adjunta de la Iniciativa de Hospitales Amigos de los Niños (IHAN) de UNICEF en Reino Unido Gill Rapley. Consiste en la introducción de la alimentación sólida sin pasar por los clásicos purés para bebés, sino permitiendo que sea el niño quien vaya descubriendo los sabores y las texturas de los alimentos.

Este método es muy popular en los Estados Unidos y cada vez más se está extendiendo a Europa y los países nórdicos. Va en la misma línea que la crianza con apego, el colecho, la lactancia materna a libre demanda, etc.

Generalmente a los 6 meses de edad, que es cuando los bebés ya se sientan erguidos, es cuando los pediatras indican la introducción de los alimentos sólidos en la dieta del bebé. Según Gill Rapley, autora del libro Helping your baby to love good food, los bebés de esa edad ya están capacitados para tomar trozos de alimento, llevarlos a la boca y masticar. La idea es que el bebé adopte la alimentación sólida según sus necesidades y gustos, compartiendo la mesa con sus padres y comiendo lo mismo que ellos. Siempre que sean comidas no muy condimentadas y de fácil masticación. La idea es hacer una introducción progresiva de los distintos alimentos para prevenir las intolerancias y alergias.

Ventajas del método baby-led weaning:

  • Da la posibilidad al bebé de descubrir texturas, sabores, olores y colores por sí mismo
  • Contrariamente a lo que sucede con los purés triturados, con este método conocen y aprenden a distinguir los sabores de los alimentos por separado
  • Favorece la temprana independencia del bebé. Ya que éste elige según su curiosidad qué probar, se alimenta a demanda y distingue precozmente qué le gusta y qué no
  • Ayuda a que el niño maneje y desarrolle mejor la coordinación y masticación
  • Favorece la integración del niño a la mesa familiar desde el comienzo

Contras del método baby-led weaning:

  • No es para todos los niños: Los bebés que tienen alergias alimentarías o intolerancia a ciertos aliementos, deben ser preparados previamente para evitar las reacciones contrarias
  • Temores y desconfianza de los padres por atragantamiento: Estos miedos son lógicos pero los riesgos son los mismos que con los purés. Hay que tener la precaución de ofrecer al niño alimentos blandos que se deshagan y que no impliquen riesgo (no frutos secos por ejemplo)
  • Es un método sucio e incómodo para los padres: El que el niño tenga a su disposición el alimento implica que juegue, experimente, se ensucie él y alrededor y ello puede ser un problema para algunos padres

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