El consumo de maní en el embarazo podría incrementar el riesgo de alergias en be

El Twitter se ha llenado de comentarios acerca de un nuevo estudio que halló que las embarazadas que comen maní, pueden incrementar el riesgo de que sus hijos sean alérgicos a este fruto seco.

El estudio mencionado, evaluó a 500 niños con alergia a la leche y a los huevos, encontrando que aquellos cuyas madres habían comido maní por lo menos 2 veces a la semana durante su embarazo, eran más propensos a padecer alergia al maní. Lo que podría indicar que la sensibilidad al maní sería un importante predictor de alergia a ese fruto seco.

Este estudio sólo es aplicable a niños con factores de riesgo a las alergias (hereditarios, por ejemplo) y los investigadores aceptan que es necesaria más investigación, antes de afirmar esto y recomendar a las mujeres embarazadas evitar el maní.

En realidad la evidencia de que el consumo de maní durante el embarazo y la lactancia se asocia con alergias en los bebés y niños pequeños, es más bien inconsistente según señalan los mismos investigadores como ser Scott Sicherer, autor del nuevo estudio mencionado y profesor de pediatría en la Jaffee Instituto de alergias alimentarias en el Monte Sinai School of Medicine.

Hay investigaciones que asocian al maní con las alergias y otras que no han alcanzado conclusiones consistentes sobre el tema, por lo cual hay que esperar que se realicen investigaciones más profundas que confirmen o desmientan tal relación.

El consumo de maní durante el embarazo aumentaría el riesgo de asma en los niños

Un estudio de la Universidad de Utrecht ha encontrado que el maní y otros frutos secos como las almendras y las nueces, están compuestos de determinados ingredientes alergénicos, que favorecen a que el feto en formación sea más vulnerable a las alergias.

Este estudio se fundamenta en la observación de 4 mil mujeres embarazadas, que debieron responder a un cuestionario acerca de sus hábitos alimentarios, en la que debían responder a la pregunta acerca de la frecuencia con que comían frutos secos durante el último mes de su embarazo. Y consecutivamente se realizó un seguimiento de esos bebés hasta que cumplieron los 8 años de edad.

Llegándose a la conclusión de que los hijos de madres que habían comido frutos secos o productos derivados con frecuencia, manifestaban asma o síntomas asociados con ésta como falta de aliento o silbido al respirar.

A favor del maní durante el embarazo

Por otro lado, en el extremo opuesto hay una teoría que sostiene que la exposición temprana al maní, incluso intrauterina, tendría un efecto protector. La misma se basa en un estudio que comparó la tasa de alergia al maní entre los niños judíos en el Reino Unido y los niños judíos en Israel, en donde el maní forma parte de la alimentación básica de los bebés, encontrando que los primeros eran 10 veces más vulnerables a desarrollar alergias al maní que los segundos. Esto sugeriría que el retrazo en la introducción en la dieta del maní, en realidad incrementa el riesgo de alergias.

De acuerdo a datos del comité de toxicidad The Food Standards Agency (FSA) La Food Standards Agency, las mujeres embarazadas pueden comer maní sin temor a que sus hijos desarrollen alergia a dicho fruto.

Tal afirmación se desprende de una revisión que realizó el mencionado comité, no hallando pruebas que indiquen que existe riesgo de alergia al maní en niños cuyas madres lo consumieron durante el embarazo o la lactancia.

Estos resultados se oponen a las recomendaciones existentes de no consumir maní a las mujeres embarazadas o que están dando de mamar y a niños pequeños que posean antecedentes familiares de asma, alergias alimentarias o eczema.

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