Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, el cerebro de una nueva madre se vuelve más grande a los pocos meses de dar a luz.

Según los científicos, el crecimiento del cerebro de las recientes madres se explica por cambios en el nivel de determinadas hormonas (estrógeno, oxitocina y prolactina) y en zonas del cerebro asociadas a la motivación.

Sin duda que esto se relaciona al entusiasmo y alegría de aquellas mujeres que acaban de tener un hijo y lo viven como una experiencia maravillosa que las mantiene expectantes.
Incluso lo afirman los investigadores, aquellas madres que se mostraron más entusiastas acerca del nacimiento de su bebé mostraron un mayor crecimiento en la zona media del cerebro, aquella relacionada con la motivación maternal y el procesamiento de las emociones. Esto no se observó en el caso de recientes madres más reservadas acerca de sus niños.

Otro estudio publicado en la revista Behavioral Neuroscience, sugiere que el deseo de una nueva madre de cuidar y proteger a su bebé, no es motivado por el famoso "instinto maternal", sino más bien por el cerebro.

Los resultados de este estudio arrojaron resultados muy semejantes al realizado por la Universidad de Yale, a saber: se observó un pequeño aumento en el volumen de la materia gris en varias partes del cerebro, incluidas las zonas asociadas con la motivación de la madre (hipotálamo), la recompensa y el procesamiento de las emociones (sustancia negra y la amígdala), la integración sensorial (lóbulo parietal) y el razonamiento y el juicio (corteza prefrontal).

Lo curioso del caso es que la materia gris, en general, no cambia de tamaño a menos que haya existido un aprendizaje significativo o una lesión cerebral.
Pero al parecer, las madres pueden experimentar una variación en el cerebro en respuesta a su bebé.

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