Estrés en la piel

La piel es sensible a todo lo que la rodea desde el medio ambiente hasta el estado de ánimo. La vorágine de la vida diaria, las obligaciones, las corridas, la mala alimentación y la falta de sueño, además de afectar internamente causando tensiones y problemas de rendimiento, también afectan externamente por ejemplo provocando caída del cabello, uñas quebradizas y piel estresada. Por ello hay que tener muy presente cuáles son los síntomas que denotan estrés en la piel para tratarlos y solucionarlos.

1

Acné

La acné es producida a consecuencia de secreciones sebáceas que obstruyen los poros. Entre las causas están factores genéticos y hormonales. Pero el estrés también juega un papel importante y puede agravarlo cuando la persona se encuentra tensa o angustiada.

2

Rosácea

El estrés es un factor desencadenante de esta patología crónica de la piel cuya manifestación incluye enrojecimiento e inflamación de la piel del rostro (fundamentalmente mejillas, frente, nariz y barbilla).

3

Dermatitis atópica

Las personas que expuestas a altos niveles de estrés pueden desarrollar esta afección cutánea que se caracteriza por el enrojecimiento, la erupción, ardor y comezón de la piel.

4

Urticaria

Bajo estados de estrés el organismo segrega cortisol y adrenalina, hormonas que producen un desequilibrio que favorece la urticaria en personas con sensibilidad cutánea. La manifestación es ardor, comezón y enrojecimiento.

5

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad descamativa inflamatoria y crónica, que se caracteriza por la inflamación, las escamas y enrojecimiento en la piel de codos y rodillas, que causa comezón y ardor. Bajo situaciones de estrés, el sistema inmunológico se debilita favoreciendo la aparición de la afección.

6

Líneas finas de expresión

El cortisol que se segrega bajo importantes niveles de estrés, hace que el azúcar en la sangre se eleve, en un proceso llamado glicosilación, el cual provoca daño en el colágeno y la elastina de la piel, favoreciendo la aparición de las líneas de expresión. Además la tensión muscular permanente lleva a la larga a la aparición de arrugas permanentes

7

Resequedad de la piel

La resequedad de la piel es uno de los síntomas más frecuentes de ansiedad y estrés.

La aparición de cualquiera de estos síntomas puede ser un indicio de estrés. Para mejorar el estado de la piel, además de tratar específicamente la zona afectada con cremas, tratamientos dermatológicos o cosmetológicos, es necesario atender la causa más intrínseca: El estrés. Para ello, hay diversas formas de vencerlo: Ejercicio físico, buena alimentación, recreación, ejercicios de relajación, meditación, yoga, etc.

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