Impiden que se acumulen bacterias y placa en las superficies masticatorias de las muelas

Selladores dentales para ninos

Los dientes de los niños están muy expuestos al desarrollo de caries, puesto que, generalmente, ingieren muchos dulces y no siempre se lavan adecuadamente lo cual favorece la acumulación de bacterias, placa y la posterior aparición de las caries.

Desde hace varias décadas los sellantes dentales son utilizados para proteger las muelas y los premolares, que son los más vulnerables por estar compuestas por las superficies masticatorias, las cuales cuentas de cavidades y ranuras, donde se acumulan partículas nocivas con mayor facilidad.

¿Qué son los selladores?

Los sellantes dentales son unas capas delgadas plásticas que se aplican sobre la superficie de las muelas para prevenir las caries.

Si bien la pasta dental con flúor protege la superficie lisa de los dientes, las muelas necesitan mayor protección porque tienen superficies ásperas y desiguales (superficies trituradoras) que contienen ranuras y grietas donde puede acumularse comida, partículas, gérmenes y favorecer la aparición de caries. Con los selladores que cubren las superficies de las muelas se logra la protección necesaria.

Los selladores actúan como una barrera contra la formación de placa bacteriana y el desarrollo de caries, con una protección en la mayoría de los casos del 100%.

¿Cuándo se aplican?

La aplicación del sellador dental se realiza teniendo en cuenta la erupción cronológica de los dientes. La primera aplicación debe realizarse ni bien salen las primeras muelas permanentes (aproximadamente entre los 5 y los 7 años), ya que son más propensas a las caries. Posteriormente cuando aparecen las segundas muelas permanentes, alrededor de los 11 y los 14 años, hay que volver a realizar la aplicación en éstas.

Los premolares, que también contienen grietas y ranuras, pueden también necesitar la aplicación de selladores.

¿Cómo se aplican?

Primero se realiza una limpieza de la superficie donde se va a aplicar el sellador. Luego se coloca una solución líquida, un gel ácido sobre las muelas, incluyendo las ranuras, grietas y cavidades para que la superficie quede áspera. Posteriormente se procede a la aplicación del sellador líquido que después se endurece conformando un recubrimiento protector.

La aplicación no causa ningún dolor y las muelas quedan estéticamente iguales, ya que el producto es casi imperceptible a la vista.

El sellador dental puede proteger las muelas hasta por 10 años. Pero es importante que regularmente el niño visite al dentista para que verifique el estado del sellador.

¿En qué lugar físico se aplican?

Los selladores dentales pueden ser aplicados en el consultorio del dentista, en una clínica dental o en las escuelas.

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