educacion de los ninos

¿Es distinto educar a una nena que a un varón?

Existen diferencias entre nenas y varones que son inherentes a su condición sexual, es decir biológicas, orgánicas, funcionales y otras socioculturales, que forman parte de la educación y la construcción cultural que la sociedad y la cultura hegemónica construyen: Una forma determinada de ser varón y una de ser mujer.

Educar desde una perspectiva de género, es dar opciones, libertades, dar autonomía para decidir. No educar para ser varón o para ser mujer de acuerdo a los mandatos dominantes que etiquetan según el sexo: La mujer esposa y madre. El hombre el sostén económico de la familia. Sino educar a una persona integral, en relación con su contexto.

El género es una construcción sociocultural de acuerdo a la cual las sociedades determinan a las personas, roles, característica y formas de ser, de acuerdo a su sexo. Es un concepto que aparece alrededor de los años 70 - 80 con el feminismo y los primeros estudios sobre la mujer.

El concepto de género, es una categoría de análisis, una categoría relacional, hombres y mujeres en relación, no se limita al sexo. Es una categoría que permite analizar las relaciones desiguales que reciben hombres y mujeres sólo su condición sexual.

Algunas diferencias biológicas

Existen diferencias biológicas entre nenas y varones que radican en distintos aspectos del aprendizaje y el desarrollo. Las niñas aprenden antes y utilizan mejor el lenguaje. Los varones, en tanto, tienen mejor orientación espacial. Estas diferencias vienen determinadas por las hormonas y por la manera de utilizar el cerebro; las mujeres utilizan más los hemisferios de pensamiento y las emociones al mismo tiempo, mientras que los varones usan uno u otro dependiendo de la situación.

Algunas diferencias culturales

  • Deportes exclusivamente masculinos: Futbol, boxeo, artes marciales, entre muchos otros
  • Trabajos exclusivamente masculinos: Constructor, camionero, arbitro de fútbol, entre muchos otros
  • Juegos exclusivamente masculinos: Autitos, juegos con armas, juegos de luchas, entre otros
  • Fuerza, coraje, valor: Se asocia al género masculino
  • Sensibilidad, vulnerabilidad, fragilidad: Se asocia al género femenino
  • Tareas domésticas y cuidado de los hijos: Se atribuyen al género femenino

Estas son sólo algunas de las diferencias que durante siglos se han venido elaborando acerca de lo que es femenino y lo que es masculino. Diferencias que le han hecho mucho daño tanto a hombres como a mujeres y que depende de las sociedades actuales comenzar a cambiar. Cambios que, obviamente, deben gestarse desde la educación de los más chicos, brindando un enfoque de equidad de género y no de diferencias sexuales que ponen siempre a la mujer en un lugar de inferioridad, de desigualdad.

Las construcciones hegemónicas que desde siempre atribuyeron determinadas características al ser hombre y al ser mujer, lejos de, como habitualmente se cree, haberle hecho daño únicamente a las mujeres, se lo ha hecho también en gran medida a los hombres. Ya que a pesar de que ellas han sido siempre las que más han sufrido la discriminación por su condición de mujer; ellos se han visto enfrentados, en muchas ocasiones, a tener que ser de determinada manera (fuertes, invencibles, el sostén de la familia) lo que los ha llevado en muchos casos, a optar por una salida trágica, drástica, al no poder corresponder efectivamente a las demandas que la sociedad ha depositado en ellos. Un ejemplo de esto, es el alto índice de suicidios que se da entre los hombres (“La tasa de suicidios de los hombres son superiores a las observadas en las mujeres. La razón entre la tasa de suicidio de los hombres y la de las mujeres varía de 1,0:1 a 10, 4:1” (1)), al no soportar la presión social.

Algunas sugerencias a la hora de educar nenas y varones desde una perspectiva de género

  • Evitar clasificar los juegos como de nenas o de varones. Nunca prohibir al niño jugar con tal o cual cosa por ser de nena o de varón. No hay juegos para nenas y juegos para varones, debe ser una elección del niño a lo que desea jugar
  • Evitar decir cosas como Los varones no lloran
  • Evitar decir que los varones no demuestran afecto, sensibilidad ni vulnerabilidad
  • Evitar decir que las nenas no corren, juegan al fútbol, ni hacen cosas “de varones”. Los niños son niños y juegan y hacen los que les surge en el momento y no es sino una construcción cultural sin ningún tipo de sustento, el que haya tales o cuales juegos para nenas y para varones
  • Evitar relacionar a las niñas con juegos como las madres, cocineras, etc
  • Es bueno que el padre a la vez que juega con su hijo varón al fútbol o a las luchas, le demuestre su afecto y cariño
  • Es aconsejable que el padre valore positivamente los logros de la niña en todas las áreas
  • Desechar la idea de que como las niñas son frágiles no pueden jugar con su papá igualmente que lo hacen con sus hermanos varones

Al educar al niño:

Ante todo hay que tener presente que es lo que se busca con la educación del niño, si educar a un varón a una niña o a una persona. Para educar a los niños como personas integrales, se requiere de modelos femeninos y masculinos, y sobre todo de entender que si bien existen diferencias biológicas inherentes al sexo, fuera de eso no existen impedimentos para que tanto hombres como mujeres realicen indistintamente las mismas actividades y puedan darse el gusto de experimentar determinadas emociones (por ejemplo: Llorar los hombres), ejercer funciones, etc. que culturalmente les habían sido vedadas por su condición sexual.

Apostar por la equidad de género y educar desde este enfoque, es apostar por una relación más justa entre hombres y mujeres, en donde las diferencias no sean establecidas nada más que por el sexo biológico. Es enseñarles a nenas y varones desde chiquitos, que ideas tan arraigadas socialmente como la de la mujer y la maternidad son elaboraciones culturales y que es totalmente valido por ejemplo: El que una mujer no desee ser madre.

(1) http://www.revistafuturos.info/futuros_9/suicidio_2.htm

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