maquillaje

La piel del rostro, al estar siempre al descubierto, se encuentra sometida a los humores del clima y sufre consecuencias como: Sequedad, irregularidades, zonas rojizas, acné y demás. Una de las mejores armas que tiene una mujer para defenderse de las inclemencias del tiempo sobre su piel es: El Maquillaje.

Conozcamos los tres elementos claves para maquillar la piel del rostro: Corrector, Base de Maquillaje, Rubor; y los instrumentos necesarios para hacer un excelente trabajo.

¿Qué aplicadores necesitas para maquillar tu rostro?

  • Esponjas: Las mismas son estupendas para aplicar bases, correctores, líquidos y cremas. Si utilizas la esponja seca, tu rostro quedará con una capa más pesada de maquillaje, si en cambio, deseas un efecto ligero, puedes humedecer la esponja. La mayoría de las esponjas tienen forma circular, pero también puedes conseguir una de forma triangular, para alcanzar las zonas de pliegues del rostro
  • Pinceles: Para aplicar polvos sobre tu rostro, no hay nada mejor que utilizar un pincel, entre mediano y grande. Trata de mantenerlo siempre limpio y seco, sin restos de maquillaje

Productos esenciales para el rostro

  1. Corrector
  2. El corrector de la piel del rostro, es el primer producto que se coloca sobre él y su función es cubrir las imperfecciones (cicatrices, zonas oscuras, pocitos, acné) antes de aplicar la base.

    En el mercado podemos encontrar correctores en forma de lápiz, en crema o en tubo. Veamos las propiedades de cada uno de ellos.

  • Lápiz corrector: Este corrector se presenta como si fuera un lápiz labial. Es muy cómodo y se aplica directamente sobre la zona que se desea cubrir. Es ideal para utilizar sobre lugares como las ojeras, ya que tiene un amplio espectro de cobertura
  • Crema correctora: El corrector en crema tiene un efecto más duradero que los otros. Se puede aplicar sobre el rostro con una pequeña esponja o con el dedo anular. Es ideal para cubrir espinillas y cicatrices
  • Tubo corrector: Se trata de un corrector líquido que es muy suave y cremoso, sin embargo, es el más grasoso de los tres. Es ideal para pieles secas y puede ser aplicado con el dedo anular o con una esponja pequeña. Es útil para cubrir grandes zonas de imperfecciones

Debes elegir un corrector que se adapte a tus necesidades, por ejemplo, si eres algo ojerosa, un lápiz corrector, será lo ideal. La crema correctora suele dar excelentes resultados en general, más aun si es hipoalergénica y resistente al agua.

  • Base de maquillaje
  • La base del maquillaje se complementa a la perfección con el corrector para dar a la piel del rostro un aspecto limpio y parejo.

    Existen tres tipos de base: Líquida, cremosa, y en polvo; las cuales elegirás de acuerdo a tu tipo de piel: Grasa, seca o mixta.

    • Base líquida: La misma brinda un aspecto natural al rostro, es muy fácil de aplicar, bastante suave y puedes encontrarla en su fórmula para pieles secas o grasas
    • Base cremosa: Es de las más utilizadas en el mundo de la moda, porque tiene un acabado perfecto, también es fácil de aplicar
    • Base en polvo: No es de las mejores en cuanto al acabado que presenta, pero es de fácil y rápida aplicación, sirve para salir del apuro en cualquier momento y lugar
    • Piel grasa: Este tipo de piel tiene un aspecto brilloso bastante molesto, pero tranquila, que hay muchos productos para combatirlo. Debes elegir bases de maquillaje sin aceite, hechas en base a agua. Lo ideal para tu tipo de piel, es la base cremosa o en polvo
    • Piel seca: Este tipo de piel, suele ser tirante y desarrolla escamas en algunas zonas; la manera de hacerla ver mejor, es utilizar bases que le otorguen humedad a la piel. Usa bases líquidas, ya que son las que más aceite tienen; elige siempre bases que contengan la palabra “hidratante”
    • Piel mixta: Este tipo de piel, por lo general, presenta la combinación de zonas grasas (la frente, la nariz) y zonas secas (las mejillas). La mejor manera de cubrir este tipo de piel, es utilizando una base libre de aceite, para no perjudicar las zonas grasas; una buena opción es la base cremosa
  • Rubor
  • El elemento indispensable para dar el toque final al maquillaje de tu rostro es el rubor, también conocido como colorete o polvo. Podemos encontrarlo en diferentes formas: Suelto, Compacto o Bronceador.

    • Polvo Suelto: Es el más económico de los tres polvos y una buena opción para utilizar de día, ya que otorga un aspecto fresco y natural; también cuenta con un alto poder cubritivo
    • Polvo Compacto: Es muy parecido al anterior, solo que se presenta condensado, es ideal para dar retoques y para combatir la piel brillante. Se recomienda aplicarlo con un buen pincel
    • Polvo Bronceador: No se utiliza siempre, pero suele ser bueno para aquellos días en que no tuviste tiempo de aplicarte base de maquillaje. Brinda color y brillo a tu piel; y debes aplicarlo no sólo en las mejillas, sino también en el resto de la cara

    Todos estos productos vienen en diferentes tonos que podrás elegir de acuerdo a tu tipo y tono de piel. Una buena forma de elegir el producto perfecto para la persona adecuada, es simplemente ir a un local de cosméticos y probarlos sobre el rostro.

    ¿Cómo aplicar estos productos?

    Con todos los productos y aplicadores sobre la mesa, solo resta comenzar el proceso. Recuerda siempre, antes de maquillarte, debes lavar tu cara con agua, luego aplicar un tónico descongestivo o refrescante y finalmente una buena capa de crema hidratante.

    Primer Paso: Aplica el corrector

    Cualquiera sea el tipo de corrector que tengas, la idea del proceso, es que tapes los defectos de tu rostro.

    Si tienes un corrector líquido, puedes aplicar puntos sobre las imperfecciones y distribuirlos con el dedo anular; si tienes un corrector cremoso, puedes aplicarlo con una esponja; y si tienes un lápiz corrector, necesitas pasarlo por sobre las zonas afectadas y luego distribuir el material con el dedo anular. Nunca frotes el corrector, solo cubre tu piel hasta que desaparezcan las imperfecciones.

    El corrector se aplica siempre sobre las manchas, espinillas y cicatrices, sin embargo, suelen ser olvidadas algunas zonas clave del rostro: Los pliegues de la nariz, de los labios y el entrecejo.

    Segundo Paso: Aplica la base de maquillaje

    Con un pincel o esponja, comienza por aplicar base en la frente, utiliza movimientos cortos y rápidos hacia fuera, hasta llegar a la zona del cabello. Luego baja hacia la nariz y realiza el mismo tipo de movimientos, esta vez en dirección hacia las mejillas. Ahora aplica la base con movimientos hacia abajo en la zona de los labios y las fosas nasales. Trata de cubrir bien los pliegues. Continua por la zona de la barbilla, sigue la línea del hueso y vuelve hacia las mejillas. También aplica base sobre tu cuello y la parte que se vea del escote. Finalmente y de manera suave, aplica base sobre tus ojos cerrados.

    Tercer y último paso: Aplica el rubor

    Con un pincel de tamaño mediano o grande, toma rubor, deja que caiga su exceso sobre un pañuelo de papel, cierra los ojos y pasa el pincel por todo el rostro, con movimientos suaves y cortos, sin presionar, siempre de adentro hacia fuera.

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