El bebé debe habituarse a la rutina de sueño de su familia y para ello asociar la hora de ir a dormir como un momento placentero y agradable

el sueno del bebe
Foto cortesía de Megnut (flickr.com)

Todos los bebés recién nacidos lloran muchísimo y, la mayoría, presenta dificultades para dormir en la noche. El bebé recién nacido necesita de tiempo para adaptarse a la nueva realidad fuera del útero y lenta y gradualmente va autorregulándose: El sueño, el hambre, los cólicos. Es necesario que se desarrolle el sistema nervioso, digestivo, respiratorio y cardiovascular y todos estos cambios repercuten en el estado general del bebé, que se puede poner molesto, llorón, etc.

Normalmente cuando se tiene un bebé se dan situaciones que los padres no saben resolver. Es necesaria mucha paciencia para transitar estos primeros meses de la vida del bebé. Cuando es relativamente fácil calmarlo, los padres se sienten contentos, satisfechos; pero cuando continúa molesto, llorón y no se duerme, los sentimientos paternos son de insatisfacción y fracaso. En estos momentos es común que pierdan la paciencia, discutan se pongan agresivos, que el ambiente familiar se torne tenso y esto lejos de contribuir, hace más difícil las cosas y no ayuda en nada a que se logre el clima de calma que el bebé necesita para descansar.

Para los padres, la llegada del bebé cambia por completo sus hábitos de sueño y por momentos parecerá que jamás lograrán dormir más de un par de horas de corrido. Sin embargo, para tranquilidad de todos aquellos que están transitando por este período, esto pasa, el bebé se adapta a las rutinas del sueño de su familia y logra, en la mayoría de los casos, a partir de los 6 meses dormir, aproximadamente, 6 horas e incluso toda la noche de corrido.

Algunos consejos que pueden favorecer a que el bebé duerma de noche

  • Fijar una hora para que el bebé se vaya a dormir y respetarla, así es como se va generando la rutina
  • Es importante diferenciar el día de la noche, que durante el día pueda dormir con luz natural y los ruidos de ambiente y durante la noche se acostumbre a la calma y la tranquilidad
  • Acostar al bebé cuando aún está despierto y dejar que se que se duerma en su cuna, no en brazos, ni en la cama de los padres
  • Darle un baño caliente colocando en el agua unas gotitas de alguno de los productos especiales para el baño que hay en el mercado, que poseen extractos de tilo y hierbas naturales, que ayudan a relajar al bebé
  • Realizar suaves masajes al bebé antes de acostarlo, esto ayudará a que se relaje, descanse mejor y también sirven para aliviar los cólicos, tan frecuentes en los primeros meses
  • Colocarle ropa cómoda para dormir, ni abrigarlo excesivamente, ni muy poco
  • Alimentarlo bien antes de que se duerma, si bien lo mejor es la lactancia materna, en algunos casos para la noche es preferible optar por un biberón de leche de fórmula, que sacia por más rato el apetito del bebé y puede ayudar a que duerma más horas
  • Colocar móviles musicales y de colores, una luz baja o música suave de fondo, puede contribuir a general un clima de calma que lo ayude a conciliar el sueño
  • Evitar bajo todo punto de vista que el bebé duerma con la televisión prendida, ya que la luz que emana la pantalla y los sonidos durante la noche pueden afectar la tranquilidad del bebé

Lo que se busca, es que el bebé se habitúe a la rutina de sueño de sus padres y para ello es necesario que asocie el momento de ir a su cuna a dormir en la noche, con un momento placentero y agradable. De esta forma tanto el bebé como sus papás lograrán un buen descanso y estarán con energías renovadas para afrontar el día siguiente y el maravilloso desafío de ser padres.

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