Lactancia

Durante el período de lactancia es primordial que la madre se encuentre bien hidratada, ya que de ello depende la cantidad de leche que producirá para alimentar a su bebé. En los días posteriores al parto la necesidad de beber mayor cantidad de líquidos se hace evidente en la sensación de sed. Sin embargo, aún sin ella la ingesta de 2 litros y ½ de agua por día es lo recomendable para cubrir las necesidades fisiológicas de madre y en consecuencia del bebé. La cantidad de líquido debe aumentar cuando la mujer vive en zonas calurosas o realiza actividad física, debido a que pierde más agua con la transpiración.

Los líquidos más recomendados durante la lactancia

Todo lo que la madre ingiere para al bebé a través de la lactancia y esto obviamente incluye a las bebidas. Es por ello, que es tan importante controlar lo que se bebe en este período.

El agua es la vedette en la dieta de una madre que amamanta, es la alternativa más saludable, sin aporte extra de calorías. Sin embargo, para que no resulte tan monótono, la mujer puede agregar otras bebidas como zumos naturales de frutas, licuados con fruta y leche o agua, yogures, leche sola, caldos. Lo aconsejable para endulzar los zumos y bebidas, es utilizar azúcar, stevia, miel o alguna opción natural y evitar los edulcorantes artificiales ya que en su composición pueden contener componentes nocivos para el bebé.

Bebidas que no se recomiendan durante la lactancia

  • Bebidas alcohólicas: El alcohol consumido por la madre durante la lactancia, pasa a la leche que toma el bebé y si bien no en las mismas cantidades ingeridas por la madre sino en menores, no es bueno, ya que interfiere con su desarrollo motriz
  • Bebidas energizantes: No se recomiendan en esta etapa debido a su contenido de cafeína. Además contienen azúcares e hidratos de carbono que la madre que amamante es preferible los obtenga de otros alimentos más nutritivos y no de este tipo de bebidas
  • Café, té, chocolate y gaseosas: Interfieren con la absorción de hierro según demuestran algunos estudios y además contienen cafeína la cual además de tener in efecto deshidratante en la madre, pasa directamente a la leche materna y no es buena para el bebé, ya que en exceso (más de 3 tazas pequeñas al día) puede causar los mismos efectos que en los adultos: Irritabilidad, insomnio y agitación
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