Capsula de placenta
Placenta convertida en cápsulas como parte de un servicio brindado por la empresa australiana Natural Beginnings.

Comer la placenta es una práctica que se ha puesto de moda en Estados Unidos, Australia y Europa debido al incremento de mujeres que solicitan en las maternidades que se les guarde la placenta. En enero de 2014 se aprobó una ley en el estado norteamericano de Oregón que ampara el derecho de las mujeres a que puedan llevarse la placenta a casa luego del parto.

Durante el embarazo, la placenta cumple un rol vital, aporta oxigeno y nutrientes al feto y favorece la eliminación de desechos como el dióxido de carbono por el cordón umbilical.

En el texto Maternidad y parto. Nuestras ancestras y nosotras coordinado por Ana Mateos, investigadora del Centro Nacional de Investigación, se explica:

Todos los mamíferos placentados, independientemente de que sean carnívoros o herbívoros, ingieren la placenta menos nosotros. Hasta ahora se pensaba que esta práctica era una forma de ocultar las pruebas del parto para evitar atraer a los depredadores. Sin embargo son cada vez más las investigaciones que apuntan a una función extrauterina esencial de la placenta. Este órgano va a contener gran cantidad de nutrientes, hormonas, vitaminas, minerales y otra serie de factores fundamentales para la recuperación de la madre después del parto.

Si bien no existen estudios científicos al respecto, los adeptos a esta práctica aseguran que tiene varios beneficios, entre ellos:

  • Aumenta los niveles de energía.
  • Estimula la producción de leche materna.
  • Combate la depresión postparto.
  • Ayuda con los problemas de lactancia.

Se estima que en Estados Unidos hay unas 30 empresas que ofrecen el servicio de preparado de placentas encapsuladas para que se divida en dosis diarias y algunas de ellas las cocinan en distintos platillos. La empresa Brooklyn Placenta Services evapora la placenta, la deshidrata, la hace polvo y le agrega jengibre, chile jalapeño y limón para mejorar la digestión y favorecer la energía materna.

Existen organizaciones sin fines de lucro como Placenta Benefits Ltd. que promueve el consumo de placenta y ofrece a las madres información sobre sus beneficios y forma de prepararla.

En el norte de California y el Reino Unido una práctica común es ofrecer una fiesta luego del nacimiento del bebé llamada Placenta Party, en la que la madre o alguien elegido por ella, prepara una comida con la placenta como ingrediente. La creencia es que tiene una energía especial para compartir con los seres queridos.

Riesgos de infecciones por comer la placenta

La placenta al ser un tejido humano, un material biológico, puede transmitir infecciones. El doctor Enrique Oyarzún, de la división de Obstetricia y Ginecología de la Pontifica Universidad Católica de Chile dice al respecto:

…hay partos con infecciones ovulares y ahí la placenta está infectada con gérmenes.

El doctor y profesor de la Universidad de Nevada, Las Vegas, Daniel Benyshek, quien está realizando la primera investigación clínica sobre este tema señaló:

La mayoría de los profesionales de la salud se muestran escépticos, ya que no hay estudios científicos que confirmen no sólo que el consumo de placenta es efectivo, sino también que sea seguro.

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