La silla de comer para bebés

A partir del momento en que el bebé comienza a incorporar alimentos sólidos a su alimentación, necesita una silla para comer. Hay una gran cantidad de modelos y diseños y lo más importante de ellas es que permiten alimentar al bebé de manera cómoda y segura. Su uso puede prolongarse, según el modelo, hasta, aproximadamente, los 3 años de edad.

Características de una buena silla de comer para bebés:

  • Seguridad: Una buena silla de comer para bebés debe contar con un cinturón de seguridad o arnés, que impida que se caiga. Debe contar también con bloqueo de seguridad en las ruedas, la altura del asiento y la bandeja
  • Ligereza: Esta es una característica muy importante para la comodidad de los padres. Cuanto más liviana sea, más fácil será para ellos moverla de un lado a otro
  • Respaldo reclinable: es ideal para aquellos niños que demoran mucho en comer, ya que así estarán más cómodos, así como para los que se duermen enseguida
  • Plegable: Las sillas plegables son sin duda las más prácticas para guardar una vez que el bebé termina de usarla. Es importante que el sistema de plegado sea sencillo y práctico
  • Bandeja extraíble: Al poder sacarse es más fácil la limpieza lo que hace que la silla sea más higiénica. Además es práctico para cuando se quiere que el niño comparta la mesa con los demás
  • Asiento cómodo: El asiento debe ser acolchonado, amplio y acogedor para que el niño esté cómodo mientras come
  • Adaptable al crecimiento: Generalmente las sillas de comer son costosas y para que la inversión sea más fructífera, lo mejor es que se adapte al crecimiento del bebé, de modo de poder usarla una vez que éste crece como asiento

Tipos de sillas para comer:

  • Sillas fijas
  • Son las clásicas. En este tipo se incluyen a las sillas básicas que tienen una altura establecida de asiento y no se puede modificar, una bandeja que puede quitarse y adosarse la silla a la mesa para compartir la comida en familia. Las ventajas de este tipo de sillas es que son muy fáciles de manejar y limpiar, además son seguras y económicas. La desventaja es que no pueden utilizarse una vez que el bebé crece.

  • Sillas plegables
  • Este tipo de sillas son regulables, permiten mover e inclinar el respaldo en distintas posiciones y modificar la altura del asiento. Algunas tienen ruedas que permiten moverlas con facilidad y son plegables por lo que ocupar muy poco espacio. Son un poco más costosas que las sillas fijas.

  • Sillas evolutivas
  • Puede regularse el respaldo en distintas posiciones y el asiento a diversas alturas. Generalmente están fabricadas en madera y acompañan al niño en varias etapas de su desarrollo. Entre las desventajas están que el asiento de este tipo de sillas es más incómodo que los acolchonados y son más inseguras.

  • Sillas convertibles
  • Son prácticas porque una vez que el niño crece, pueden seguirse usando como mesa y silla para niños de entre 3 y 6 años. Pero no son muy cómodas.

  • Sillas que se adosan a la mesa
  • Este tipo de sillas están clasificadas como sillas de viaje. El asiento tiene incorporado una estructura metálica con adaptadores que se ajusta a la mesa. Están indicadas para niños con un peso máximo de 15 kilogramos.

  • Elevadores
  • Están compuestas de un asiento con arnés que se coloca sobre una silla convencional para que el niño llegue e la mesa. Son muy ligeras, fáciles de transportar y no ocupan mucho espacio. Además como accesorio suelen traer bolsa para transportarla y cambiador para el bebé. No se recomiendan para el uso diario, sólo para salidas o vacaciones.

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