Placenta previa

La placenta previa es una complicación poco frecuente del embarazo, sucede cuando la placenta crece en la parte más baja del útero o matriz, ya sea de manera parcial o total, al suceder esto se cubre todo o parte del cuello uterino y esta obstrucción puede representar un problema en el parto, además de hemorragias. Esto suele suceder frecuentemente en el segundo o tercer trimestre de gestación, sin descartar el último trimestre de embarazo.

Tipos de Placenta Previa

La placenta previa se puede presentar de muchas formas, y todo dependerá de cuanto cubra y donde:

  • La placenta previa marginal o periférica. Es aquella que cubre parte del cuello uterino, pero no la cubre del todo ni lo rebasa, se ubica en la parte superior del cuello uterino
  • La placenta previa parcial. Es aquella que cubre parcialmente el la abertura cervical
  • La placenta previa completa. Es la que como su nombre lo dice cubre toda la parte superior del útero
  • La placenta previa baja o lateral. Es aquella que cubre solo la parte superior o baja del cuello uterino, sin obstruir el orificio cervical

Causas de la Placenta Previa

La placenta previa como dijimos no es tan común, se da un caso cada 200 embarazos, las mujeres más propensas a sufrirlas son aquellas que han tenido más de dos embarazos previos, es decir que es muy poco común en primerizas, aunque no se descarta.

También otro factor determinante son las malformaciones en el útero o alguna falla en su desarrollo. Los embarazos múltiples también son causales comunes para la placenta previa, la gestación de mellizos y gemelos puede acarrear este problema. Si se ha tenido embarazos anteriores y ha habido cicatrización de la pared uterina (en caso de cesáreas) puede se proclive a sufrir placenta previa, así mismo si ha sido sometida a cirugías uterinas o aborto. Las mujeres que tienen un embarazo a edad avanzada también son candidatas a sufrir es inconveniente.

Síntomas de la placenta previa

Las mujeres que sufren de placenta previa por lo general sienten dolor, como sangrado vaginal (de color rojo brillante), también pueden sufrir de sangrados repentinos indoloros y sin contracciones. Sin duda la aparición de sangrados es el mayor indicativo de alerta de este problema.

Tratamiento de la placenta previa

Cualquier sangrado a partir del tercer trimestre ya es sospechoso e indicativo de que lago puede ir mal, rápidamente debe ser evaluada por un médico especialista, así sea una hemorragia grave puede ser tratada sin necesidad de acudir a la cirugía, pero se debe actuar con premura. En algunos casos el médico especialista medicará a la paciente la administración de tocolíticos, si el caso lo ameritara. La posición del feto también puede influir y se puede corregir y evitar el problema. En gran parte del tratamiento dependerá de la ubicación de la placenta y la cantidad de la misma, a partir de eso se deberá elegir el tratamiento adecuado. Lo más probable en los casos de placenta previa es que el parto sea mediante cesárea.

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