El bebe de 12 meses

A los 12 meses la gran mayoría de los bebés ya caminan y los que no están cerca de lograrlo. El desarrollo del lenguaje del bebé de 1 año es cada vez más fluido y su comprensión cada vez mayor. Entiende órdenes y pedidos simples, y también el significado del no. Su motricidad gruesa ha completado su desarrollado y posee habilidades y destrezas que ansia utilizar. Sus piernas y sus brazos logran cosas que antes no podían y este descubrimiento lo emociona y atrapa. Por ello, sólo quiere jugar a cosas que impliquen estas destrezas y no logra concentrarse en nada por más de 5 minutos. La hora de dormir se vuelve un problema y la casa se convierte en un lío de juguetes y objetos por todos lados.

Qué hacen los bebés de 12 meses

El bebé de 12 meses, en general, ya camina y algunos hasta están perfeccionando su técnica, mientras otros continúan gateando o caminan en puntas de pie. Esta mayor movilidad le otorga más independencia, y es importante no seguirlo cada vez que se aleja, así gana confianza y explora su entorno. Tampoco hay que acudir corriendo ante el primer llamado o llanto moderado. A partir de ahora es posible que pueda agacharse y levantarse sin ayuda.

Ha desarrollado su motricicidad gruesa y tiene mucho más fuerza y habilidad en sus brazos y piernas y quiere utilizarlas. Por ello, es necesario acondicionar los espacios para minimizar los golpes y caídas, pero fomentando que se mueva lo más libremente posible. En esta etapa sube y baja escalones, arrastra objetos y se saca la ropa.

En lo que se refiere al desarrollo del lenguaje del bebé de 12 meses es muy expresivo. Se manifiesta en gestos como el saludo con la mano o indicar algo con el dedo. También en palabras, dice: mamá, papá, agua, y alguna otra cosa. Su discurso apela mucho a un mismo término para designar varios objetos distintos. En cuanto a su comprensión, entiende el significado del “NO” y de algunas ordenes sencillas como por ejemplo: “no toques el enchufe”, aunque es posible que su reacción frente a esto sea el llanto. También es capaz de reconocer objetos o juguetes conocidos e indicar con su dedo índice si le preguntan ¿dónde está tal cosa? Así como de asociar nombres a personas y / o objetos.

Sus emociones están a flor de piel, a pesar de tener 1 año y ser un niño más grande, es muy vulnerable al alejamiento de sus padres y a la presencia de extraños. Llora mucho y se angustia frente a cualquiera de estos acontecimientos, pero es importante que se acostumbre de a poco, a que sus padres se van pero vuelven y también a estar con otras personas que no sean ellos.

En cuanto al juego del bebé, en esta etapa prefiere los que implican gran actividad y movimiento. Y en cambio se entretienen muy poco con los que requieren tranquilidad y concentración (no están más de 5 minutos quietos realizando una misma actividad). Este es un período de gran despliegue de juguetes, objetos ruido y mucho lío.

Busca opciones a la hora de resolver un problema y ya conoce el principio de causa–efecto, por ejemplo: sabe que si golpea fuerte una olla hace un ruido muy divertido. Le encanta tirar objetos y descubre que tiene fuerza y con ella puede lograr cosas que no sabía.

Como consecuencia de lo interesante que le resulta el mundo al pequeño e inquieto investigador, la hora de ir a dormir se vuelve un problema. No querrá dejar de jugar y descubrir, por lo cual la mejor estrategia es apelar a juegos más calmos cuando se aproxima este momento, a fin de ir bajando las revoluciones lentamente.

Cómo estimular al bebé de 12 meses

  • Dejarlo subir a los sillones, sillas, subir y bajar escaleras, por supuesto supervisándolo permanentemente, pero hay que dejarlo explorar y sacarle jugo a sus nuevas destrezas
  • Incitarlo a que juegue con cubos y bloques de encastre y enseñarle a hacer pilas con ellos
  • Permitirle utilizar las ollas y sartenes más viejos de la cocina para que juegue y haga bastante barullo
  • Leerle cuentos que tengan figuras, dibujos brillantes y coloridos, sonidos y texturas para que pueda explorar
  • Cantarle y ponerle música
  • Pedirle que realice cosas sencillas
  • Hablarle claro, con palabras simples que el conozca
  • Nombrar y señalarle las partes del cuerpo a la hora del baño o de cambiarlo para que las vaya conociendo e incorporando
  • Darle lápices de colores, crayones y hojas para que dibuje y garabatee a su antojo

Cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo evolutivo que no necesariamente tiene que ser igual al de los demás bebés de su edad. Las guías de desarrollo lo que hacen es indicar cuales son las potencialidades del bebé en cada etapa, pero eso no implica que se cumplan al pie de la letra. La habilidad que un bebé desarrolla a los 12 meses, otro lo hace a los 15 y esto es absolutamente normal. Implica sólo que cada individuo es único e irrepetible y tienen sus propios tiempos.

Además, es importante recordar siempre, que los bebés prematuros tienen un ritmo más lento de desarrollo. De todos modos, el estímulo por parte de los padres, la familia, cuidadores, es decir del mundo adulto, resulta fundamental en los logros del pequeño. Un bebé amado, cuidado y estimulado logra cosas que, tal vez otros niños con potencialidades mucho mayores, pero carentes de afecto no consiguen nunca.

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