Cómo aprender a besar y no morir en el intento

Besar bien es un verdadero arte. Todos besamos a alguien o hemos sido besados en algún momento de nuestras vidas, pero ello no significa, necesariamente, que lo hayamos o lo hayan hecho bien. Si bien existen varios tipos de besos, aquí nos referimos exclusivamente al beso erótico entre una pareja, un beso de lengua llamado también beso francés.

Cuál es el origen del beso francés

Existen muchas teorías de por qué se le llama beso francés. Una de ellas y la más popular es que cuando los soldados británicos y estadounidenses llegaron a Normandía en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, se encontraron con que las mujeres francesas eran mucho más liberales a la hora de besar. También se atribuye a una fotografía tomada por Robert Doisneau, la más conocida de este gran fotógrafo francés, llamada “El beso”, en la que se ve una pareja en la calle de París y que se convirtió más tarde en un icono del amor y la libertad en la posguerra.

Por qué es tan importante el beso francés

La española Teresa Baró, profesora de lenguaje no verbal y habilidades de comunicación, explica sobre el beso:

Por un lado, ese ejercicio de succión nos recuerda a otro momento de intimidad total, el tiempo en el que fuimos amamantados por nuestra madre.

Además, y fijándonos en el punto de vista del hombre, la boca carnosa de una mujer recuerda inconscientemente a sus genitales, a los labios de la vagina, a su calor y su latido.

David Bueno i Torrens, biólogo e investigador de genética en la Universidad de Barcelona, por su parte señala sobre los besos:

En los labios se nota con mucha precisión la temperatura corporal de la otra persona, el tono muscular y hasta el estado de su sistema inmunitario a través de los anticuerpos y otras proteínas de este sistema. Además, durante el beso, especialmente con lengua, hay un importante intercambio de saliva que hace que el hombre pase testosterona a la mujer y actúe como una especie de afrodisíaco que activa la receptividad sexual de la mujer. Cuando toda la información llega al cerebro, este valora si le gusta o no, si lo rechaza o lo acepta.

Si una persona no te gusta, si su sabor no te satisface, si te repele su aliento o la textura de sus labios, tendrás que plantearte si esa es tu pareja adecuada.

Baró

Cómo aprender a besar – el beso francés

  • Establecer un contacto visual previo al beso, una mirada profunda es fundamental para concentrar con el otro y compartir la energía existente entre ambos.
  • Cerrar los ojos una vez que los labios comienzan a aproximarse para concentrarse mejor en el aroma y las sensaciones corporales e inclinar levemente la cabeza para el lado contrario que la otra persona.
  • Una vez que los labios de ambos se juntan, la presión y los movimientos deben ser lentos, graduales y suaves.
  • La lengua deberá introducirse en la boca del otro con lentitud, no como una víbora y sin pretender explorar la cavidad bucal cual odontólogo.

Teresa Baró, agrega sobre la importancia de los besos:

....permiten determinar hasta qué punto estamos enamorados de la otra persona, hasta qué punto ese contacto nos resulta placentero o incómodo.

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