Reconciliación en la cama

Las diferencias en el pensamiento entre hombres y mujeres se vislumbra en muchas cosas y una de ellas es el sexo. Mientras ellos creen que éste es un excelente recurso para la reconciliación, ellas no pueden tener sexo si están peleadas.

Los hombres odian hablar de lo que les pasa y por ello le rehúyen tanto al sentarse con sus parejas a charlar de las cosas que están mal entre ellos, de sus conflictos y de sus sentimientos. Mientras que para las mujeres, la única manera de solucionar las cosas es a través del diálogo, de la exposición franca de los pensamientos y los sentimientos.

Luego de una pelea, ellos suelen recurrir al sexo como modo de resolución de los conflictos y tienden a creer que tras la consumación todo queda aclarado y solucionado. Es bastante poco habitual que intenten hablar de lo sucedido.

Los recursos de reconciliación femeninos

Las mujeres por su parte, en general, no pueden disfrutar plenamente del sexo si han discutido, están enojadas o peleadas con sus parejas. Para ellas es necesario e imprescindible charlas sobre lo sucedido y sólo una vez que las cosas han quedado bien disponerse a gozar del sexo.

La diferencia pasa porque en las mujeres el placer pasa por la cabeza mientras que en los hombres por los genitales. Entonces ellas no pueden disfrutar plenamente de un encuentro sexual si en su pensamiento están enojadas con el otro.

El sexo no es una estrategia mágica que arregla todo

Es importante que ellos entiendan que el sexo no arregla las cosas y que cuando pasa algo es necesario hablarlo, enfrentarse con el problema, que es la única manera de solucionarlo.

El recurrir al sexo como estrategia de reconciliación, lo único que hace es dar un placer pasajero y postergar la amargura de la pelea. Ya que tarde o temprano si las cosas no son aclaradas, los conflictos van a volver a aparecer. Puesto que no desaparecerán como por arte de magia luego del sexo. La postergación lo único que hace es acumular resentimientos, broncas, enojos, que sumados van siendo cada vez peor.

Con la reconciliación en la cama sin una previa charla, lo único que se logra es la evasión pasajera.

La pelea para estimular la pasión

Hay parejas en las que tanto el hombre como la mujer recurren a la pelea a la discusión para luego reconciliarse en la cama y así estimular su actividad sexual, sumarle más pasión.

De hecho hay parejas que tienen una pésima relación, pero en la cama se llevan muy bien. El problema está en que la pareja es un combo, un todo y no puede aislarse el sexo del resto ni viceversa. Si en la cama se llevan bien, pero fuera de ella se matan, de qué sirve.

Lo ideal es que exista un equilibrio entre el sexo y los demás aspectos que hacen a una relación de pareja, entre los que se incluye la comprensión, el compañerismo, la contención y obviamente la buena comunicación.

Cuando hay un conflicto de pareja, el placer debe postergarse hasta que se solucionen las diferencias, se calmen ambas partes y se llegue a un acuerdo. El recurrir al sexo como estrategia de reconciliación sólo hará que se avada pasajeramente el problema, pero éste no desaparecerá.

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