Volver a casarse

Para la generación de personas que ahora tienen 50 o 60 años, no era un comportamiento común casarse y si la relación no estaba bien, separarse o divorciarse. Sin embargo, en la actualidad, y como una actitud un tanto más sana, si una pareja joven se casa, incluso tiene hijos, y la relación no funciona porque les resulta dañina o frustrante, se separan o divorcian y tal vez vuelven a casarse, a rehacer su vida amorosa.

De este modo, se plantea como producto de un nuevo tipo de comportamiento, una nueva realidad: familias conformadas por una pareja que trae hijos de matrimonios anteriores, lo que también se denomina "familias ensambladas".
Esta nueva concepción de familia tiene sus beneficios y desafíos, veamos algunos puntos interesantes para considerar:

1

Sentimientos sobre el anterior matrimonio

Un nuevo matrimonio, la conformación de una nueva familia y de proyectos en común con una persona diferente, pueden remover algunos miedos y heridas del matrimonio anterior.

Por ejemplo: una mujer puede comparar a su marido actual con el anterior, estar a la defensiva en caso de peleas, no saber que tanto espacio darle a su nueva pareja respecto de la crianza de su hijo.
Sin duda que la situación no es fácil, pero siempre es aconsejable sentarse con la nueva pareja y hablar acerca de todos los miedos y fantasmas, ser honesto, nombrar lo que da miedo y tratar juntos de elaborar un plan de vida que sea sano y útil para la pareja y para sus hijos.

2

Nuevos roles en la pareja

Es una cuestión fundamental establecer de forma clara y con límites concisos, los roles que tendrán el padrastro o madrastra en la crianza de los hijos de su pareja.

Si esto no se conversa al iniciar la relación y la convivencia, lo niños tenderán a confundirse, no sabrán si respetar a la pareja de su padre/madre, si continuar la línea de educación de su familia anterior o de la nueva. No hay que hacer sufrir a los niños, por lo tanto, luego de discutir con la nueva pareja acerca de esto, se recomienda hablar con el niño y a lo largo de los días hacerle comprender como será la nueva dinámica familiar, siempre con cariño y comprensión.

3

Situación financiera

Aunque en muchos casos es un tema tabú, que resulta incómodo de hablar, el dinero existe y es necesario para asegurar el buen pasar de cualquier familia.

Otra charla que será necesaria al momento del establecimiento de una nueva familia es la de cómo se van a compartir los gastos. Suele ser recomendable, en el caso de que ambos integrantes de la pareja trabajen, que los gastos sean compartidos por igual, es decir, que el dinero que ingrese en el hogar sea de todos y para todos, en un sentido familiar verdadero.

4

Relación amorosa

Por más que se trate de una familia que se está conformando de forma completa, con hijos incluidos (los cuales demandan mucho tiempo y atención), no hay que olvidar que la pareja es reciente y la relación amorosa está comenzando.

Por lo tanto, se recomienda intentar buscar el equilibrio entre la atención a los hijos, quienes están atravesando cambios difíciles; y la pareja, que también necesita de cuidados, amor y romance.

Algunos consejos útiles: disfrutar de planes en familia, salidas de vacaciones, a restaurantes, parques de diversiones, etc.; pero también disfrutar de planes de dos, viajes románticos, cenas a la luz de las velas, escapadas a un hotel, etc.

Conclusión

Sin duda que los anteiores consejos serán de mucha utilidad para llevar adelante con alegría una nueva familia. Según estudios psicológicos, con todas las condiciones a favor, puede tomar entre 2 y 4 años adaptarse a una nueva familia, es decir, a una familia ensamblada. Incluso un terapeuta puede ser de suma utilidad en este trance.

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