botero y la gordura
Clásica obra del artista Botero, cuya temática recurrente es la gordura
Foto cortesía de John & Mel Kots

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la obesidad presenta cifras alarmantes a nivel mundial por lo que la enfermedad ha alcanzado tasas de epidemia. La OMS estima que para el 2015, 2300 millones de personas tendrán sobrepeso y más de 700 millones padecerán obesidad. En Estados Unidos mueren al año 280.000 personas y las mujeres son las más afectadas debido a que los cambios hormonales favorecen esta enfermedad. Sin embargo, el mundo de la moda parece estar ajeno esto, al diseñar para sus campañas ropa exclusivamente para mujeres delgadas e híper delgadas.

Las mujeres gorditas están condenadas a vestirse con carpas

Para las mujeres gorditas conseguir ropa linda, a la moda, elegante, es una proeza. Al entrar a alguna casa de ropa fashion, de marca, se las mira de arriba abajo y se les dice: “No hay ropa para su talla”, haciéndolas sentir muy mal, como seres de otro planeta, que no tienen cabida en este. Los talles más grandes de las marcas más lindas y de moda son, generalmente, L o con suerte XL, que además equivalen a talles mucho más chicos en otras marcas. Por lo cual, las mujeres gorditas, robustas, no necesariamente obesas, deben caer en casas de ropa para talles especiales, que habitualmente, no salen de los vestidos enormes estilo carpa, sin forma, de colores oscuros, sin ningún tipo de atractivo.

Lentamente el mundo de la moda comienza a dirigir su mirada hacia las mujeres gorditas

La moda debe reflejar los cambios sociales imperantes, por ello lentamente se está notando una transformación y actualmente algunos diseñadores comenzaron a ocuparse de las mujeres gordas, de las mujeres XXL, sacando tallas grandes y recurriendo a modelos gordas para desfilarlas. Porque ser gordita no tiene porque ser sinónimo de no estar a la moda, elegante y de tener glamour. Hay mujeres muy hermosas gordas y que bien vestidas resultan ser muy seductoras.

Conclusión

Lo que se intenta no es hacer apología de la gordura ni de la obesidad, sino todo lo contrario. Queda muy claro que la obesidad femenina es una enfermedad que hay que combatir, pero por una cuestión de salud, no de estética ni de porque no se consiga ropa grande a la moda. Lo que sí se quiere, es llamar la atención sobre como se discrimina sutilmente a través de la moda a la mujer obesa, al no darle cabida en sus creaciones y sí a la mujer extremadamente flaca, cuasi anoréxica, favoreciendo así otro tipo de enfermedad, otra clase de trastorno alimentario. Los extremos son malos, ni la obesidad femenina ni la bulimia y anorexia; mujeres sanas que puedan vestirse con la ropa que más les guste y que no exista ningún impedimento para que eso suceda.

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