Consejos para recien casadas

El matrimonio es un momento muy hermoso en la vida de una mujer que implica el comienzo de una nueva vida, una vida en pareja, una vida en común con alguien más con el que se tiene que aprender a convivir. La convivencia regala cosas maravillosas y otras no tanto. Por ello, algunos consejos para que esos primeros tiempos luego del casamiento, no den ganas a ambos de salir corriendo y volver a la solería.

1

Mantenerse siempre hermosa

Es fundamental no descuidarse por estar casada y comenzar a estar en bata, pantuflas y ruleros. Si bien esta es una imagen un tanto caricaturizada de la situación, es verdad que las mujeres suelen dejarse estar luego del matrimonio. La idea es estar siempre lindas, bien vestidas, peinadas y por qué no maquilladas.

2

Mantener siempre el autocontrol

En la convivencia va a aflorar las cosas que no gustan tanto del otro, esto es normal y obviamente que como nadie es perfecto van a haber muchas cosas que molestan, irritan, etc. Pero hay que ser pacientes, ver lo positivo, rescatar lo mejor, recordar qué fue lo que hizo que se eligiera a esa persona para convivir y evitar comenzar discusiones por cosas insignificantes.

3

Propiciar el sexo

Si el sexo ha comenzado a escasear producto de la rutina y las obligaciones diarias, no hay que sentirse mal y pensar en que ya no se es atractiva o deseable para él. Sino, por el contrario, no esperar a que sea él quien tome la iniciativa y tomarla una. Preparar un ambiente romántico, comprar lencería, etc., e invitarlo a una noche de pasión.

4

Mantener las cuentas claras

El dinero en la pareja suele ser un problema en muchos casos y puede llegar a ser la causa de una separación. Cada matrimonio macerará su economía como mejor le parezca, algunos pueden tener gastos compartidos, fondo común, otros cada uno manejar su dinero, etc. Lo importante es ponerse de acuerdo desde el comienzo y respetar lo pautado.

5

No regañarlo como una madre

Es importante tener siempre presente que el marido es una pareja no un hijo y no regañarlo por todo como a un niño.

6

Sorpréndelo todos los días

Con una visita inesperada al trabajo, una llamada, una cena, una carta, etc. La idea es no perder esos pequeños detalles que son tan importantes para la vida en pareja.

7

No intentar cambiarlo

El error más grande que cometen algunas mujeres, es casarse con un hombre pensando en que van a poder cambiarlo. Esto es un error de base, ya que hay que aceptar al otro tal como es o directamente no aceptarlo, pero no casarse con la idea de que se lo va a “domesticar”. No es justo ni para él ni para ti.

8

Permitirle cierta independencia

El matrimonio no puede ser sinónimo de cárcel, de pérdida de libertad en ningún sentido y si es así está mal concebido de entrada. Si bien cuando se emprende una vida en pareja se debe renunciar a algunas cosas, como por ejemplo a estar con otros hombres o mujeres, según el caso. Ello no implica necesariamente pérdida de independencia, de espacios. Es importante que cada uno dentro del matrimonio tenga sus espacios y tiempos para disfrutar de su individualidad, de sus amigos, de sus intereses personales. Ahogar al otro e impedirle esos espacios es un grave error.

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