salud postparto
Foto cortesía de Matthew Marksbury - Flickr.com

El cuerpo experimenta cambios constantemente, primero durante el embarazo y cuando éste llega a su fin, hay que adaptarse a nuevas modificaciones. Recuperar la figura y volverse a centrar en las propias necesidades, es indispensable para evitar inconvenientes que a la larga resultan más difíciles de reparar.

El puerperio es el período de tiempo que comienza tras el alumbramiento y que dura aproximadamente unas seis semanas. Esta etapa de constantes alteraciones afecta a la madre y a sus órganos. Es fundamental conocer los inconvenientes principales para darles una solución lo más rápido posible.

Cuáles son algunas de las complicaciones que pueden surgir tras el alumbramiento:

  • Hemorragias: Si éstas son abundantes hay que consultar rápidamente a un especialista
  • Coágulos: Es normal su presencia durante los primeros días de puerperio, pero si tienen un tamaño similar al de un limón, se aconseja la consulta con un profesional de la salud
  • Fiebre: Si supera los 39 grados y persiste por más de un día, se debe acudir al médico ya que se puede estar ante la presencia de una mastitis o si se ha tenido una cesárea, algo relacionado con una posible infección. Hay que estar alertas
  • Dolor de mamas: El conducto lactífero puede obstruirse provocando un área endurecida o enrojecida que duele. Se pueden colocar bolsas de agua caliente al tiempo que se realiza un masaje hasta que llegue el médico
  • Molestias en el bajo vientre: Durante la primera semana después del alumbramiento es normal sentir dolores hasta que el útero vuelva a su sitio y tamaño normales. Si el dolor persiste se debe consultar al ginecólogo
  • Dolores en los muslos: Se aconseja permanecer recostada con las piernas en alto. Puede deberse a una inflamación
  • Depresión: El nivel hormonal genera cambios en el humor, sobre todo durante las dos primeras semanas tras el parto. Sin embargo, este proceso no debería impedir que se realicen con normalidad las tareas cotidianas. Si esto ocurre hay que solicitar ayuda y mencionarlo de inmediato al ginecólogo para que pueda evaluar si se está atravesando una depresión profunda
  • Incontinencia urinaria: Es altamente necesario realizar ejercicios que puedan fortalecer la zona pélvica para evitar el descenso de los órganos
  • Hemorroides: Muchas mujeres las padecen durante el embarazo o en el momento del parto debido a la presión ejercida durante los pujos. Hay medicamentos que alivian el dolor y que el especialista puede recomendar sin problemas
  • Caída del cabello y manchas en la piel: Debido a los cambios hormonales, es bastante habitual que se caiga el cabello y que aparezcan unas manchas de color marrón sobre todo en la frente y los pómulos
  • Várices: Suelen desaparecer a los tres meses
  • Recuperación de la forma del abdomen: Luego del parto es normal tener la zona del abdomen abultada y flácida. Las cremas y los cuidados diarios de la piel son importantes para que ésta recupere el tono y elasticidad habituales. Realizar ejercicio físico moderado es altamente beneficioso
  • Cansancio y sueño constantes: Durante los primeros meses y luego dependiendo de cómo se comporte el niño, se dormirá y descansará muy poco. Es importante intentar descansar cuando el niño lo hace para recuperar durante el día las horas de sueño que faltan por la noche

La recuperación tras el parto lleva su tiempo, pero con paciencia y energía positiva es posible que este proceso no se torne demasiado complejo para la reciente madre.

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