5 síntomas graves en los niños que nunca hay que ignorar

A lo largo de sus primeros años, los niños presentan síntomas comunes como resfriados, dolores de estómago y demás. Sin embargo, hay una serie de síntomas graves que jamás hay que dejar pasar dado que pueden ser indicadores de una seria afección.

Presta atención a los 5 síntomas que nunca hay que ignorar:

1. Fiebre alta en un niño mayor de 1 año

Si el niño presenta síntomas de fiebre, es decir, está rojo y caliente, se recomienda tomar la fiebre con un termómetro para obtener un número más exacto.

Luego puede darle al niño medicamentos como paracetamol o ibuprofeno (si el niño tiene más de 6 meses de edad) para reducir la fiebre. Sin embargo, debe asegurarse de que sea realmente necesario, y vigilar de cerca la dosis.

Un estudio reciente publicado en la revista Pediatrics encontró que uno de cada cuatro padres dan a sus hijos medicamentos para bajar la fiebre cuando su temperatura es inferior a 100 grados Fahrenheit, pero la mayoría de los pediatras no recomiendan el tratamiento de la fiebre a menos que sea por encima de 101 grados Fahrenheit.

El pediatra de Texas, Ari Brown, recomienda llevar al niño de 2 años o más al médico si tiene fiebre de 104 grados Fahrenheit o más, si se ve mal, o si ha tenido una fiebre persistente por cuatro o más días seguidos.

2. Fuerte dolor de cabeza

"Los dolores de cabeza menores desaparecen con analgésicos de venta libre. Los dolores de cabeza fuertes, no lo hacen", explica Brown. Si el niño sufre dolor de cabeza intenso durante varias horas se recomienda llamar al pediatra.

Los dolores de cabeza pueden ser causados por los músculos tensos en el cuero cabelludo, en lugar de por un problema relacionado con el cerebro, pero un dolor de cabeza con síntomas neurológicos (por ejemplo, confusión, visión borrosa y dificultad para caminar) debe ser evaluado por un médico de la sala de emergencia.

Los dolores de cabeza combinados con fiebre, vómitos, confusión o rigidez en el cuello también deben ser evaluados rápidamente dado que el niño podría tener una infección o enfermedad grave como la meningitis.

3. Erupción cutánea generalizada

Las erupciones en los brazos o pies suelen ser inofensivas, sin embargo, si el sarpullido cubre todo su cuerpo se recomienda llevar al niño al pediatra.

"Si usted toca la erupción de color rojo y se vuelve blanca, y luego quita su dedo y se convierte en roja de nuevo, por lo general, no tiene que preocuparse por ello", dice Brown. Los puntos de color rojo o púrpura en la piel que no cambian de color al pulsar sobre ellos pueden indicar una emergencia médica, tal como la meningitis o sepsis, especialmente cuando se acompaña de fiebre.

Para estar seguro, lo mejor es llevar al niño al hospital y quedarse tranquilo.

4. Grave dolor de estómago

Cuando su niño padece de envenenamiento por alimentos o gastroenteritis, suele vomitar o tener diarrea. Los vómitos y la diarrea pueden causar deshidratación. Si se trata de una deshidratación leve, el médico puede recomendar dar soluciones de electrolitos en el hogar, aunque el tratamiento depende en parte de la edad del niño. Si el niño empeora, se debe consultar al médico.

5. Rigidez en el cuello

Una rigidez en el cuello puede indicar meningitis, una verdadera emergencia médica. Sin embargo, una rigidez en el cuello por sí misma rara vez es algo más que dolor en los músculos.

"Mire una constelación de síntomas, no sólo uno de forma aislada. La meningitis es una combinación de fiebre con rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz y dolor de cabeza", dice Brown.

Fuente: Web MD

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