El sobrepeso del bebé podría ser indicio de obesidad infantil

Durante mucho tiempo se asoció la gordura en los bebés con la buena salud, era muy común escuchar decir a las abuelas: “Si es gordito es sanito”. Sin embargo, nada más alejado de la realidad, gordura no es equivalente a salud, sino que más bien es un factor de riesgo para que en un futuro ese niño y más tarde ese adulto tenga sobrepeso u obesidad.

Hay varios estudios que indican algunas etapas de la vida del niño, como críticas en cuanto al desarrollo de la obesidad, entre ellas: la gestación, la lactancia (hay evidencia que señala que los bebés que padecen sobrepeso en los primeros 6 meses son un 40% más propensos a ser luego niños obesos), la niñez temprana, entre los 5 y los 7 años de edad y la pubertad. La obesidad que comienza en etapas tempranas suele perdurar durante la edad adulta. El 85% de los niños y púberes con obesidad, llegaron a la adultez siendo obesos y se ha comprobado que la obesidad que se da tempranamente en la vida, es la más difícil de combatir cuando se es mayor.

Los bebés que están por encima del percentil 95 son propensos a ser obesos

Un estudio recientemente publicado en enero del 2011 en la revista American Journal of Health Promotion, señala que los bebés que tienen sobrepeso a los 9 meses, tienen mayor tendencia a ser obesos al llegar a los 2 años.

Para la realización de este estudio, el investigador Brian Moss, de la Universidad Wayne en el estado de Detroit, y sus colegas consideraron el percentil 85-95 de las tablas estándar de crecimiento como riesgo de obesidad e hicieron en base a datos del Estudio Longitudinal de la Primera Infancia, la Cohorte de Nacimientos, un seguimiento del peso a, aproximadamente, unos 7.500 niños de 9 meses y 2 años.

Las conclusiones del estudio fueron que los niños considerados como obesos a los 9 meses presentaban mayor riesgo de obesidad a los 2 años (para el estudio, un percentil superior a 95 se consideró como obesidad). 44% de los bebés obesos continuaba siéndolo a los 2 años de edad. El porcentaje total de niños obesos subió del 17% a los 9 meses al 20% a los 2 años.

Los niños de familias de bajos recursos y los niños latinos, presentaron un mayor riesgo de obesidad tanto a los 9 meses como a los 2 años. A los 2 años el 40% de los niños de hogares pobres eran obesos o estaban en riesgo de serlo, comparativamente con un 27% de los niños de nivel económico más alto. Y un 40% de los niños latinos eran obesos o estaban en riesgo, frente a un 31% de los niños blancos y un 35% de los niños negros.

La experta en obesidad infantil Joyce Lee, profesora asistente en endocrinología pediátrica y de investigación de servicios de salud en la Universidad de Michigan, sostiene que nada de esto implica pretender que los bebés y niños pequeños hagan dieta. Los lactantes deben ser alimentados cada vez que lo necesitan, pero una vez que se hace la incorporación de los alimentos sólidos a la dieta, es tarea de los padres tomar decisiones en beneficio de la salud de sus hijos. Como ser ofrecer una alimentación equilibrada y saludable y mantenerlos alejados de la comida chatarra. Dice Lee que la actualidad hay bebés que a los 9 meses ya comen papas fritas.

Por lo cual una dieta balanceada en la que se incluyan gran variedad de frutas y verduras junto con cuidar de ofrecer comidas de alto contenido graso, gaseosas, dulces, etc., es un paso importante en beneficio de un peso saludable para el niño. Ya que un niño está sano cuando su peso está acorde a su talla, su edad y su sexo.

Teniendo en cuenta lo que significa el grave problema de la obesidad infantil ya la epidemia de la obesidad, es importante tener en cuenta estos datos para prevenir el problema desde edades temprana apostando a una mejor calidad de vida.

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