Semana 25 de embarazo

La edad gestacional del feto en un embarazo de 25 semanas, es de 23 semanas. Ahora se ve más rellenito y su piel no cuelga ni está tan arrugada.

Tamaño del bebé

Su tamaño es de, aproximadamente, 34 centímetros.

Analogía del bebé con algo

El tamaño del feto a las 23 semanas del embarazo, es similar al de una papa grande.

Peso del bebé

Su peso es de, alrededor de, 660 gramos.

Tamaño de la panza, altura uterina

La panza crece y crece, parece una pelota de fútbol. La altura uterina, trayecto del pubis a la parte más alta del útero, en esta semana oscila entre los 23 y 25 centímetros.

Estudios aconsejados para esta altura del embarazo

Entre la semana 24 y la 28, se solicita la prueba de control de glucosa, para averiguar si la embarazada padece diabetes gestacional.

También hay que recordar, que en el segundo trimestre deben realizarse nuevamente los análisis de sangre y orina de rutina.

Síntomas en la embarazada

Algunas embarazadas, experimentan por estas semanas, un oscurecimiento e incremento de vello en algunas zonas de su cuerpo (pecho, vientre, barbilla, etc.). Ello se debe al aumento de las hormonas sexuales (andrógenos).

Una de las molestias que aparecen cuando avanza el embarazo es la acidez estomacal. Es que la hormona progesterona, disminuye la velocidad en que se vacía el estómago y a ello se le suma la presión que ejerce el útero sobre los intestinos. Como consecuencia, aparece acidez, estreñimiento, indigestión y molestias estomacales.

Lo más aconsejable, es comer pequeñas cantidades de alimentos lo más sanos posibles, evitar los picantes, frituras, etc., que puedan propiciar aún más la acidez. También aumentar el consumo de fibra, para evitar la constipación.

Una buena manera de que la futura mamá se mantenga ágil y activa, es que realice ejercicio. Ello además, disminuirá los dolores de espalda y cintura que empiezan a apremiar cuando avanza el embarazo, y será beneficioso para el estreñimiento y el futuro parto.

El desarrollo físico del bebé a las 25 semanas del embarazo

El cerebro del bebé sigue madurando y posibilita una mayor coordinación en sus movimientos. Sus manos ya están prácticamente desarrolladas, se abren y cierran formando un puño. Se hallan muy inquietas, todo el tiempo intentan tocar, explorar lo que las rodea para sentir distintas sensaciones, se tocan el cordón y se tocan la piel. Ésta se halla muchísimo más gruesa y roja, ya se han formado varias capas de grasa y no se transparenta permitiendo ver las venas y arterias internas, ni tampoco se ve tan arrugada como unas semanas atrás.

En esta semana, se empiezan a abrir las fosas nasales y sus pestañas ya coronan sus ojitos. Aunque el color de ellos aún no está definido, ni lo estará hasta pasados unos meses del nacimiento.

El sentido auditivo del bebé está muy desarrollado y si bien se encuentra aislado, le es posible escuchar algunos sonidos del exterior y también los de dentro del útero y organismo materno.

El feto ahora se mueve enérgicamente durante determinados momentos del día y en otros no. En general, cuando la madre está tranquila, recostada, es cuando más siente moverse al bebé. Por ello, debe prestar atención a estos movimientos y consultar de inmediato ante cualquier falta o disminución en ellos.

Complicaciones frecuentes en la semana 25 del embarazo

Luego de las 20 semanas de embarazo, pueden aparecer toxemias. Son más comunes en las primerizas y se manifiestan mediante los siguientes síntomas: Edemas, hipertensión y eliminación de proteínas en la orina (pueden aparecer juntos o separados). Si no se diagnostican y tratan a tiempo, pueden derivar en eclampsia, una grave enfermedad del embarazo.

Los problemas circulatorios también pueden aparecer a esta altura del embarazo.

Y otro problema que puede aparecer por estas semanas, es la de diabetes gestacional. Esta enfermedad puede provocar que el bebé al nacer presente bajos niveles de azúcar en la sangre. Además aumenta las probabilidades de que sea necesario realizar cesárea.

Aspectos psicológicos de la madre y su entorno

Los cambios de humor, la hipersensibilidad, la mayor irritabilidad, son característicos del embarazo. Si bien los cambios más notorios son los físicos, el mundo interior de la futura mamá también sufre grandes transformaciones durante este período.

Las preocupaciones más notorias durante el segundo trimestre, pasan más que nada por la salud del bebé, si tiene alguna anomalía, malformación, etc. Esto puede angustiar y provocar mucha ansiedad a la embarazada. Es importante que trate de mantener la calma, leer, informarse, consultar al médico todas sus dudas y sobre todo, apoyarse en sus seres queridos y pareja.

Fuera de esto, durante estas semanas, en general, se siente muy activa con ganas de planificar todo para la llegada de su futuro bebé.

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