El tercer trimestre

A nivel físico, la madre experimenta el comienzo de la etapa en la que el aumento de peso corporal será mayor, sus mamas comenzarán a prepararse para la lactancia y los movimientos se vuelven más torpes y pesados.

Su sistema digestivo continúa con digestiones pesadas provocadas por la presión del bebé sobre el estómago, es importante destacar que en esta etapa se recomienda una alimentación ligera pero rica en nutrientes, vitaminas y minerales a fin de reforzar nuestro organismo llegado el momento del alumbramiento y el sistema inmunológico de nuestro bebé.

Será en esta etapa cuando su ginecólogo le administrará un suplemento de hierro, es fundamental que no deje de seguir las instrucciones de su médico tratante quien sabe a la perfección lo que necesita usted y su bebé.

Estrías, dolor de espalda y dificultad para conciliar el sueño

Si, ciertamente, dicho así parece un calvario y, si bien es una de las experiencias más plenas que se puede vivir, lo cierto es que el cuerpo demuestra en este trimestre cuan flexible y adaptable a circunstancias adversas puede llegar a ser.

El rápido crecimiento del abdomen que se produce en esta etapa, da lugar a la aparición de las estrías, rupturas de tejido que se producen para adaptarse a las necesidades del bebé. Existen en el mercado numerosas cremas especializadas que previenen la aparición de las mismas y, adicionalmente es conveniente comenzar con un programa de ejercicio ligero que aporte elasticidad.

Es en esta etapa también cuando se inician los cursos de preparación al parto, donde los profesionales especializados enseñarán a la pareja a enfrentar el día del parto desde el punto de vista psicológico y físico, respiración, contracción, ejercicios pélvicos, etc.… es muy importante acudir a esta preparación con nuestro compañero ya que será una pieza fundamental para nosotras llegado el momento del alumbramiento.

Junto con las estrías, los dolores de espalda y eventuales desplazamientos de columna hacen acto de presencia debido al rápido crecimiento del bebé en nuestro interior. Los ciclos de sueño se tornan complejos debido a lo incómodo de cualquier postura y se incrementa la temperatura corporal, en este trimestre, de nuevo las hormonas comienzan a actuar preparando nuestro cuerpo para el día señalado.

No es extraño comenzar a sentir contracciones ocasionales, contracciones de Braxton-Hicks, estas contracciones se producen para preparar al útero para el momento del parto.

Se dificulta la respiración comienzan a elevarse los niveles de ansiedad. Reaparece el temor, esta vez frente al parto, disminuye nuevamente el deseo sexual y la mujer comienza a desear que el proceso termine.

El aumento de peso en esta etapa será controlado muy de cerca por su médico tratante, siendo lo normal entre 5 y 8 kilos.

Ansiedad, deseo maternal y miedo

Psicológicamente la mujer comienza a sentir lo que se conoce como “instinto de nido” por su símil con las aves y la preparación del nido para sus polluelos. Es exactamente lo mismo, la mujer comienza a sentir la necesidad de preparar todo para la llegada del bebé. Es importante tomar esta etapa con calma y recordar que debe descansar al máximo si quiere contar con la fuerza y la energía necesarias para enfrentar el parto.

Conclusiones

Es un trimestre lento, pesado y especialmente molesto, los movimientos del bebe son bruscos, él busca más espacio y comienza a encajarse en el canal de parto -esto dará un alivio temporal a la mujer que comenzará a respirar mejor-. Es muy importante prepararse al máximo, consulte sus dudas con su médico tratante, tenga previsto el procedimiento a emplear en caso de ponerse de parto en cualquier momento del día o de la noche y, descansen todo lo que puedan, especialmente la madre tendrá que vivir un arduo y agotador proceso para ayudar a su bebé a ver la luz y comenzar si vida… juntos y fuera.

Puntaje: 
Sin votos aún